Indonesia: temen que las víctimas lleguen a 2.000
«Consideramos que hasta el momento el número de personas muertas es de casi un millar», dijo Erni Ginting, portavoz del Centro de Desastres para Aceh y Norte de Sumatra.
También la Cruz Roja indonesia confirmó el millar de muertos en Nias: «Según las informaciones recibidas, un tercio de la ciudad de Gunungsitoli, capital de Nias, sufrió destrucciones gravísimas. Estimamos que más de mil personas encontraron la muerte» en esa isla, declaró la organización mediante un comunicado.
Un informe anterior hablaba de unos 300 muertos confirmados en ese archipiélago de las Mentawai, paralelo a la costa occidental de Sumatra, casi todos en Gunungsitoli.
«Unos 10.000 de los 27.000 habitantes de la ciudad escaparon a zonas más altas, por el temor a un tsunami (olas gigantes causadas por un terremoto, NDR); muchas casas quedaron destruidas», informó la cadena de televisión indonesia Metro.
Los movimientos telúricos continuaron ayer; al menos dos de ellos alcanzaron los 5,7 y 5,8 grados de magnitud en la escala de Richter.
El terremoto del lunes a la noche, de 8,5-8,7 grados en la escala Richter, sacudió las costas occidentales de la isla indonesia de Sumatra, en la misma zona del sismo y maremoto del 26 de diciembre, que causó unos 300.000 muertos en una amplia región del sureste asiático.
Además de los mil muertos en Nias, se reportaron otras 100 víctimas en la isla de Simeleu, según fuentes oficiales. Ambas islas están muy cerca del epicentro del terremoto, que fue individualizado 150 kilómetros al sudeste del epicentro del sismo de 9 grados en la escala Richter del 26 de diciembre.
Las autoridades temen que el número de víctimas pueda llegar a 2.000.
«Las operaciones de rescate se están haciendo difíciles por el mal tiempo», dijeron.
En la isla el 80 por ciento de los edificios quedó totalmente destruido, la mayor parte de las viviendas quedaron reducidas a escombros y la comunicación interrumpidas.
Algunos testigos resaltaron que vieron olas de hasta tres metros de altura que embistieron las costas de la isla de Simeleu y, según fuentes locales, causaron 25 muertos.
El principal puerto de Simeleu resultó dañado gravemente, afirmó Endang Suwaraya, comandante principal de la provincia de Aceh.
Mientras el presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, canceló un viaje previsto a Australia y convocó a un consejo extraordinario de ministros para evaluar los daños del terremoto.
El pánico general desatado en la región norte de Sumatra fue más dramático en la provincia de Banda Aceh, devastada en diciembre, donde la gente comenzó a gritar: «Â¡viene el agua!», mientras se lanzaba a las calles para buscar resguardo en zonas más altas.
En Medan, poblada capital de la región del norte de Sumatra, los ciudadanos evacuaron en pocos minutos la ciudad, que quedó a oscuras durante algunas horas.
En Nias las infraestructuras quedaron totalmente destruidas, las calles interrumpidas, así como las comunicaciones telefónicas y el suministro de agua potable.
El gobierno indonesio reaccionó con rapidez enviando a Nias buques de guerra cargados con medicinas y ayudas, mientras un equipo de helicópteros trasladó los heridos a los hospitales en tierra firme.
El sismo causó además pánico en Tailandia, Sri Lanka, Malasia e India, donde miles de personas revivieron el temor que dejó el tsunami de diciembre.
Incluso el gobierno de India emitió una alarma de maremoto poco después de la medianoche (local).
En los estados indios de Tamil Nadu, Andra Pradesh, Kerala y en las islas Andamane y Nicobares, el gobierno central y las autoridades locales invitaron a la población que vive sobre las costas a alejarse de sus casas y trasladarse tierra adentro.
En tanto, el servicio meteorológico de las islas Mauricio revocó hoy la alarma de maremoto difundida en la víspera.
La primera alarma, luego del terremoto de anoche, fue enviada vía fax por Japón a los seis países del área del Océano Indio (Indonesia, Tailandia, Malasia, India, Sri Lanka y Maldivas) a las 23.55 locales, 45 minutos después del sismo.
Lo informó hoy un portavoz de la Oficina Sismológica del Ente Meteorológico Japonés, que en las últimas semanas anunció que preparó las estructuras ante una alarma de maremoto en los países del área del Océano Indico.
Los expertos se felicitaron por haber enviado la alarma: «era una promesa hecha y la cumplimos. Recibimos agradecimientos de varios países, como Indonesia y Tailandia», agregó la fuente. (ANSA). *
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