Foro Social Mundial, otra comunicación es posible
El análisis comparativo de los medios de comunicación de diferentes partes del mundo realizado después del V Foro Social Mundial (26-31 enero) muestra que este año disminuyó el interés por parte de muchos medios en las actividades del FSM.
No fue así en las cuatro ediciones anteriores del FSM que cada año se celebran paralela y antitéticamente al Foro Económico Mundial de Davos. En aquellas ocasiones el espacio dedicado en los medios al FSM fue muy superior al de este año e incluso obtuvo espacios similares a los logrados por el FEM, que no disminuyó este año su presencia en los medios de prensa.
Esta realidad contrasta con el hecho de que el FSM es el mayor y más representativo foro de la sociedad civil y que esta última edición efectuada en Porto Alegre fue la más numerosa en asistentes -cerca de 150.000 personas- y contó con la presencia de más de 4.000 periodistas acreditados de todo el mundo.
La preocupación de que esto podía llegar a suceder existía antes de realizarse la quinta edición y por ello un día antes de la apertura se abrió un Foro Mundial sobre la Comunicación y la Información (FMCI) con el objetivo de emitir mensajes de mayor impacto y esclarecimiento, sea hacia la propia sociedad civil, sea hacia la opinión pública internacional.
El FMCI expresó una visión crítica sobre la capacidad de información del propio FSM, en especial por la dispersión que deriva del programa del Foro, que incluye millares de iniciativas y debates de los temas más diversos, lo que complica el trabajo de cobertura de los periodistas.
El FMCI concentró su atención sobre qué hacer y decidió por consenso impulsar tres iniciativas:
-Creación de una red mundial para conectarse con los medios que asisten al FSM. Se establecerán mecanismos permanentes que permitan a los medios de comunicación acceder a las informaciones que se producen, no solo durante los cinco días de realización del FSM, sino a lo largo de todo el año. Me refiero a los numerosos foros nacionales, regionales y temáticos, que abarcan los principales aspectos del debate y las propuestas que surgen de este gran movimiento de activistas de la sociedad civil, del que muy poco se informa. Se trata por lo tanto de llenar un vacío informativo.
-Organización de una comunidad mundial virtual de periodistas. Alrededor de 10.000 periodistas han asistido a las cinco ediciones del FSM, lo que implica una fuerza muy poderosa de comunicadores, que por su propia dispersión no aparece en toda su dimensión. Muchos de estos profesionales se han familiarizado con las críticas, los análisis y las propuestas que circulan en los foros y están particularmente capacitados para informar a sus respectivas audiencias y también para dialogar con los participantes del FSM.
A diferencia de la red mundial de medios, la comunidad virtual de periodistas debe constituir un espacio interactivo donde los comunicadores puedan encontrar toda la información necesaria y además participen en la alimentación de este espacio.
-Creación de una universidad virtual de periodistas. Un tema destacado en el FMCI fue la consideración de que los aspectos formativos son esenciales para que los comunicadores comprendan mejor lo que significan las iniciativas de la sociedad civil, sus objetivos, alcances, mecanismos de funcionamiento, etcétera.
La meta consiste en mejorar la formación de los profesionales de la comunicación pues ello ayudará a que la información sea mejor comprendida.
Muy pocos centros universitarios en el mundo prestan atención al tema de la sociedad civil en la formación de los nuevos comunicadores. El nuevo escenario virtual, con aporte de universidades destacadas en diferentes partes del mundo, puede ayudar a resolver un vacío inadmisible.
Estas tres iniciativas y sus propios desarrollos conjuntos, pueden ayudar a construir otra comunicación posible, pero en especial otra forma de informar que esté a la altura de los nuevos desafíos contemporáneos.
Otras iniciativas en el campo de la comunicación han nacido del proceso multitudinario del FSM, como el Observatorio Mundial de Medios (MWG) creado hace tres años con la finalidad de vincular a comunicadores, académicos y consumidores de medios de comunicación interesados en mejorar la calidad de la información en este mundo globalizado.
No solo debemos colocar la atención en lo que se informa, sino también analizar los vacíos -lo que no se informa- que son consecuencia de opciones en las políticas de información.
Se trata de comprender quienes deciden, y por cuales razones, otorgar escaso espacio a los grandes temas que trata la sociedad civil, en especial los relativos al desarrollo, que tanta importancia tienen para el futuro de la humanidad, sustituyéndolos muchas veces por informaciones frívolas.
Solo la suma de iniciativas serias, creadoras, participativas y propositivas nos permitirá pasar del simple reclamo y de la critica sobre lo que no se informa o lo que mal se informa, a un proceso por el cual el ciudadano disponga de los elementos para saber, decidir y actuar.
Uno de los desafíos que se ha planteado el FSM es el de lograr otra comunicación, que dé lugar a una participación diferente. De lo contrario, el objetivo señalado de crear «Otro Mundo Posible» no pasará de ser un deseo en el imaginario de millones de personas. *
(*) Mario Lubetkin es el director general de IPS. (COPYRIGHT IPS)
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