Los duros entran en escena
Al postular a Paul Wolfowitz para conducir al Banco Mundial, y nombrar a John Bolton como embajador ante la ONU, el presidente Bush eligió a las figuras más duras de su administración para la primera línea de la escena internacional. A la derecha de ellos sólo queda la pared.
Tras lograr la reelección en noviembre, Bush había mostrado preocupación por lograr un reencauzamiento de las relaciones con los países amigos y aliados de Estados Unidos, afectadas por la oposición a la guerra en Irak.
Rice, designada a la cabeza del Departamento de Estado, había afirmado en enero que «los tiempos de la diplomacia han llegado» y la gira de Bush en Europa en febrero confirmó el nuevo clima en las relaciones.
Sin embargo, las designaciones de Wolfowitz y Bolton mostrarían una actitud que contradice aquel espíritu de conciliación. «Nos podemos preguntar si las declaraciones de la administración sobre la voluntad de una acercamiento a los aliados no son más que palabras en el aire», opinó Kerry. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad