El gobierno español retira estatua del general Franco

En plena madrugada del jueves y sin aviso previo, el gobierno socialista español retiró la estatua ecuestre del dictador Francisco Franco, que desde 1959 estaba en una plaza de Madrid, cumpliendo una decisión del Parlamento adoptada más de 30 años después de la muerte del «caudillo».

Sin embargo, otras estatuas de Franco siguen en pie en España, donde miles de calles y plazas conservan nombres vinculados a la dictadura que durante más de 40 años lideró el «Generalísimo» hasta el 20 de noviembre de 1975, fecha de su muerte.

La estatua de bronce, obra del escultor José Capuz en 1956, de siete metros y medio de altura, cuyo caballo tenía la pata izquierda delantera levantada, símbolo de que el jinete recibió una herida en combate, como fue el caso de Franco en Marruecos, fue retirada hacia las 02H00 locales (01H00 GMT).

La decisión fue adoptada por la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, en cumplimiento de una decisión de los diputados españoles de noviembre pasado de retirar los símbolos de la dictadura franquista de los edificios públicos.

La estatua de Franco, cuya presencia era «incompatible» con las aspiraciones olímpicas de Madrid, según un abogado madrileño que pidió al alcalde la retirada de esa mole de bronce, estaba ubicada a unos 50 metros del célebre Paseo de la Castellana frente a un complejo ministerial.

Las tareas para retirarla comenzaron por la tarde, cuando se instaló una estructura metálica alrededor de la estatua. A medianoche se colocaron anclajes luego de que ocho obreros picaran la base de la estatua, ante la mirada satisfecha o indignada de un centenar de vecinos, entre éstos varios nostálgicos de la Falange que saludaban a Franco con la mano derecha en alto.

«Â¡Por fin se llevan a Paco!», exclamaba un vecino mientras una joven rubia preguntaba por qué se lo llevaban «si aquí no molesta».

La decisión, que la vicepresidenta primera del ejecutivo calificó de «acto de normalidad democrática», fue saludada por partidos de izquierda, pero la derecha acusó al gobierno de querer «abrir las heridas» del pasado.

«Creo que en el año 78, todos hicimos un esfuerzo para mirar adelante y no para mirar hacia atrás y Franco ya está muerto», dijo el presidente del Partido Popular (PP, derecha), Mariano Rajoy. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje