Líder de la colonia alemana Dignidad fue interrogado durante tres horas

Paul Schaefer, encarcelado en Chile

Schaefer, que enfrenta en Chile juicios pendientes por 26 violaciones de niños y complicidad en crímenes cometidos bajo la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990), fue detenido el jueves pasado en las afueras de Buenos Aires y expulsado de Argentina a petición del gobierno del presidente Ricardo Lagos, durante el fin de semana.

«Â¡Asesino… asesino!», gritaron algunos transeúntes cuando el ex cabo del ejército nazi, de 83 años, fue trasladado en una silla de ruedas a un carro de celular de la Gendarmería, que lo llevó hasta el recinto penitenciario.

A diferencia del hermético silencio que mantuvo durante los primeros interrogatorios ante la policía argentina y los agentes chilenos, Schaefer respondió en español las preguntas que le formuló el juez Billard en el cuartel Borgoño de la policía de Investigaciones, en el barrio Independencia, al norte de Santiago, indicaron fuentes judiciales.

El juez Billard, que se retiró del cuartel sin formular declaraciones, fue quien impartió la orden internacional de captura de Schaefer que ejecutó la policía argentina.

Billard investiga la desaparición del dirigente izquierdista Alvaro Vallejos Villagrán, arrestado en 1974 por agentes de la dictadura de Pinochet y llevado hasta la colonia Dignidad en una zona montañosa 350 km al sur de Santiago.

Vallejos Villagrán, cuyo rastro se perdió en ese asentamiento alemán en agosto de 1974, integra las listas de más de 3.000 muertos y desaprecidos bajo el régimen de Pinochet.

El nuevo líder de la colonia alemana Dignidad, Michael Muller, admitió el domingo que en ese asentamiento del sur de Chile hubo violaciones a los derechos humanos de presos políticos, algunos de ellos desaparecidos bajo la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

«Estoy convencido de que esas cosas que se nos imputan son veraces», dijo Muller, en un inédito encuentro con familiares de detenidos desaparecidos de las ciudades de Parral y Linares, que llegaron hasta la Villa Baviera, que ocupa la colonia, en una zona montañosa 350 km al sur de Santiago.

«Yo me enteré a través del ‘Informe Valech’ de muchas otras cosas, de las acusaciones que se nos hacen», señaló el representante de los colonos alemanes, en alusión al informe sobre 35.000 denuncias de torturas que en noviembre pasado entregó una comisión encabezada por el obispo Sergio Valech.

Muller apareció públicamente el jueves pasado como la nueva autoridad de ese recinto, el mismo día en que el fundador de la colonia, el ex cabo del ejército nazi Paul Schaefer, era capturado en Argentina después de permanecer prófugo de la Justicia chilena por más de ocho años.

Schaefer llegó el domingo a Santiago expulsado desde Argentina y deberá enfrentar juicios por 26 violaciones de niños y la desaparición del dirigente izquierdista Alvaro Vallejos Villagrán en la colonia Dignidad, en agosto de 1974.

Tras la captura de Schaefer, las puertas de la Villa Baviera, cuya extensión abarca bosques y montañas y se extiende hasta la frontera con Argentina, se abrieron por primera vez a las cámaras de televisión y los periodistas pudieron circular por sus instalaciones, que incluyen un hospital, una escuela, un molino, un aeropuerto y un cementerio.

Los familiares de desaparecidos, acompañados por el diputado oficialista Guillermo Ceroni, escucharon con cierto escepticismo las palabras de Muller, que aseguró representar «no a la colonia Dignidad sino a Villa Baviera».

«Estoy dispuesto a colaborar, junto con ustedes, junto con la justicia, para que estas cosas se aclaren», afirmó el dirigente, en alusión a las denuncias sobre presos políticos cuyo rastro se perdió en el asentamiento en la época de Schaefer. *

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