Gladys Marín, la luchadora
GLADYS MARÃN fue una luchadora de toda la vida. Por los ideales superiores de la humanidad, por la vigencia plena de los derechos humanos, contra la dictadura pinochetista desde todos los ámbitos: la clandestinidad, el exilio, siendo luego la primera en acusarlo judicialmente y sentarlo en el banquillo.
La fidelidad a las ideas, la consecuencia en la lucha son los rasgos más acusados de su personalidad: así lo reconoce hoy todo Chile, desde Ricardo Lagos y Michelle Bachelet hasta los mapuches.
Su último año y medio de existencia, extinguida en la madrugada del domingo en Santiago, fue también una batalla a brazo partido contra la muerte. Resistió hasta el último suspiro. No se entregó nunca. Quería seguir viviendo y aportando a la causa.
En este período recibimos varios testimonios conmovedores de esa pasión por la vida. Nos la brindó su camarada Lautaro Carmona en una reunión del Grupo de Trabajo del Foro de São Paulo realizada en esa ciudad en noviembre pasado, y lo reiteró el dirigente socialista Hernán del Canto en un encuentro del mismo organismo en Montevideo al día siguiente de la asunción de Tabaré Vázquez. Fue algo así como un homenaje póstumo.
Hoy la están velando en el Congreso en el cual representó a su Partido Comunista desde su primera elección en 1965. Integró la bancada del gobierno de Salvador Allende hasta el golpe de Estado del 11 de setiembre de 1973. Pasó a la clandestinidad. Su nombre figura en el Bando Nº 10 de la Junta Militar entre los 100 más buscados por los golpistas. Se asila en diciembre de 1973 en la Embajada de Holanda, donde permanece ocho meses porque la dictadura le niega el salvoconducto.
Luego prosigue la brega desde el exilio. En 1976, estando en Costa Rica, recibe la noticia de que Jorge Muñoz, su esposo, padre de sus dos hijos, Alvaro y Rodrigo, y miembro de la Comisión Política del PCCH en la clandestinidad, ha sido detenido. No se supo más de él. Gladys Marín lleva en el alma la causa de los desaparecidos.
Dos años después reingresa a Chile, a la clandestinidad. En 1998, siendo candidata a la presidencia, interpone la primera querella criminal contra Pinochet, a la que han seguido otras que acorralaron y aislaron al veterano dictador. A esa altura, Gladys Marín era secretaria general de su partido, elegida en el XX Congreso de 1994, tras haber desempeñado en su seno todos los cargos: militante de base, dirigente de la famosa Jota (Juventud Comunista), subsecretaria y luego secretaria general. El Congreso siguiente, en 2002, la designó presidenta, cargo que mantuvo hasta su muerte.
Hoy, emblemáticamente en el Día Internacional de la Mujer, la despide Chile entero. Gladys Marín nos lega la hermosa imagen de su combativa estampa desde la tribuna. Como una Pasionaria de estas tierras sureñas. *
Te recomendamos
no cierra
Las explicaciones de Adorni de su incremento patrimonial: pendrives con bitcoins y dinero aparecido del padre
El jefe de Gabinete de Milei sigue enredándose en su propia madeja de explicaciones sobre el suntuoso incremento patrimonial que le fue descubierto desde que es funcionario público. Ahora, dice haber encontrado US$500.000 en un pendrive.
Compartí tu opinión con toda la comunidad