UE y Rusia piden a Irán que respete el tratado de no proliferación nuclear
La Unión Europea (UE) y Rusia coincidieron ayer lunes en que Irán debe «respetar» el tratado de no proliferación y Moscú llamó a Estados Unidos a que participe en las conversaciones con Teherán para el abandono del programa nuclear.
«Reiteramos nuestra posición de que las salvaguardias de la AIEA (Agencia Internacional de Energía Atómica) y el Tratado de no proliferación deben respetarse», declaró el ministro luxemburgués de Relaciones Exteriores, Jean Asselborn, cuyo país preside la UE este semestre. El canciller ruso, Serguei Lavrov, que se reunió ayer lunes con Asselborn en Luxemburgo, declaró que Estados Unidos puede ayudar más a los países europeos -Francia, Alemania y el Reino Unido- que negocian con Irán el abandono del programa nuclear por parte de este país.
Los europeos debaten con Irán cómo «garantizar el derecho de Irán de utilizar pacíficamente su energía nuclear», además del «acceso de Irán a tecnología no nuclear y el lugar de Irán en las conversaciones sobre Irak, el tráfico de drogas en Afganistán y Oriente Medio».
«Al menos en estos dos últimos, Estados Unidos puede ayudar a fomentar los mismos objetivos» y «nos alegraremos si hay un compromiso norteamericano más activo».
«Es necesario que Estados Unidos desempeñe un papel positivo en este proceso», subrayó.
En Washington, el portavoz de la Casa Blanca, Scott Mc Clellan aseguró este lunes que su país estudiará «la manera de ayudar lo mejor posible a progresar y alcanzar nuestro objetivo común» en Irán.
«El presidente (Bush) se mostró muy dispuesto a escuchar la semana pasada», durante sus reuniones con dirigentes europeos» y «reflexiona sobre algunas de las ideas que se han discutido», apuntó.
El alto representante de Política Exterior y Seguridad de la UE, Javier Solana, que declaró por su parte no querer ver «más armas de destrucción masiva en Oriente Medio».
El canciller luxemburgués indicó que el acuerdo firmado el domingo entre Rusia e Irán para poner en funcionamiento la central nuclear iraní de Buchehr (sur), construida por Rusia, «no tiene influencia negativa» en las conversaciones entre tres países europeos e Irán para que éste abandone su programa nuclear.
Rusia e Irán acordaron que Rusia suministrará el combustible a la central y posteriormente se trasladará a Rusia el uranio enriquecido una vez utilizado, lo que garantiza que éste no sea reutilizado por Teherán para fabricar la bomba atómica. *
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