Brasil busca imponer el Estado de derecho en la Amazonia
Lula prometió durante una visita al estado de Mato Grosso do Sul (centro oeste) que la ley valdrá en todo el territorio, y especialmente en la Amazonia, porque «Brasil no es `tierra de nadie».
Por su parte, Marina Silva dijo a corresponsales en Sao Paulo que «las tropas se quedarán el tiempo que sea necesario», en referencia a 2.000 soldados enviados este mes al estado de Pará (norte), tras el asesinato de la misionera norteamericana Dorothy Stang y de otras tres personas, vinculadas a la defensa de la selva y de los «sin tierra».
Tres de las cuatro personas buscadas en relación con el asesinato de Stang ya fueron capturadas.
«La muerte de la hermana (Stang) y de los sindicalistas fue impulsada por ciertos empresarios del sector maderero, que están molestos con la política que estamos haciendo en el Estado de Pará», de regularizar la explotación forestal, expresó Lula.
«Vamos a acabar con esa historia de empresarios que compran miles de hectáreas en algunas regiones distantes de nuestro país, contratan a cualquiera y mandan matar a quienes están allá organizados, o con los trabajadores rurales», añadió.
«Brasil no es `tierra de nadie´, este país tiene gobierno, tiene ley y la ley vale para el presidente y vale para el pistolero», concluyó el mandatario.
El crimen de Stang fue comparado con el homicidio en 1988 del dirigente ambientalista Chico Mendes, por su lucha contra la acción ilegal de madereros en la Amazonia. La ministra Silva, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), militaba por entonces junto a Mendes.
«La estructura del Estado estaba 100 años atrasada en la ocupación de la Amazonia, la ocupación comenzó por particulares y el Estado no la siguió», declaró Silva, para advertir que en los últimos dos años, en el gobierno de Lula, ese proceso se ha revertido «aceleradamente».
Durante su diálogo con los corresponsales, Silva recordó que el gobierno lanzó el jueves una ofensiva para frenar la depredación y la violencia en la Amazonia, con la presentación en el Congreso de una ley de trámite urgente, que espera sea aprobada en 90 días.
La funcionaria enfatizó que la acción del gobierno en la Amazonia no fue en respuesta al crimen de la religiosa norteamericana, sino que ya estaba prevista con anticipación, aunque los actos de violencia en Pará dieron mayor repercusión pública a los conflictos de la zona.
«La reacción del gobierno se dio porque tuvo condiciones para reaccionar. Reaccionó al asesinato de la hermana Dorothy y a otros asesinatos, lo mismo que en otras situaciones a las que está llevando el Estado de Derecho, creando bases para una sociedad en orden en todo Brasil», argumentó.
Para la ministra, «los 21 millones de seres humanos (que habitan la Amazonia) son personas que han dado protección y seguridad a aquella región», porque no se registran enfrentamientos en el 85% del territorio amazónico, «no obstante estar ocupado desde hace siglos».
«Las personas de bien no pueden confundirse con los violadores de la ley», subrayó, y agregó que «la violencia y la ausencia de valores no se dan sólo en la Amazonia, sino en muchas partes del mundo». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad