Multitud despide restos de la hija asesinada del ex presidente paraguayo
Un kilométrico cortejo acompañó el desplazamiento de la carroza fúnebre por la principal avenida Mariscal López hasta el camposanto.
Con estribillos tales como «justicia» y «que renuncien», asistentes al sepelio protestaron contra el Gobierno del presidente Nicanor Duarte Frutos al que reclamaron una completa reestructuración de sus fuerzas de seguridad.
Los restos mortales, envueltos en una bandera paraguaya fueron depositados en un panteón de la familia.
La madre de la víctima, Mirtha Gusinsky de Cubas, autorizó al gentío a acercarse hasta el féretro antes de ser tapiado.
La mayoría en silencio y algunos, más exaltados pidiendo justicia, despidieron de esa forma a la mujer asesinada que, en forma espontánea, comenzó a ser objeto de veneración.
«Cecilia va a ser un símbolo de la sed de justicia que tenemos los paraguayos contra la impunidad. Acuérdese de mí», dijo el abogado Mario Elizeche a la AFP.
Ex abogado de Cubas, Elizeche calificó de «cínico» al fiscal general del Estado, Oscar Latorre, por no haber permitido la liberación de los bienes del ex presidente, embargados en un proceso que se le sigue por la crisis de 1999, iniciada con el asesinato de vicepresidente Luis María Argaña.
«El ex presidente no pudo disponer de su dinero para salvar a su hija», manifestó.
Cecilia Cubas fue secuestrada el 21 de setiembre del año pasado, a una cuadra de la residencia de su familia.
Fue hallada el miércoles, después de 148 días, sepultada en una improvisada tumba de mezcla de cal y arena, dentro de una bóveda clandestina, en una vivienda de las afueras de Asunción.
Había cumplido la edad de 32 años en su cautiverio.
La Policía detuvo a seis sospechosos y adjudica la responsabilidad del plagio a militantes del minoritario partido izquierdista Patria Libre.
El fiscal general del Estado, Oscar Latorre,, afirma que los secuestradores contaron con el asesoramiento del grupo insurgente colombiano Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), inclusive en las negociaciones. Emilio Cubas, ex senador por el Partido Colorado oficialista, recordó entre lágrimas que su hermano ex presidente llegó al Gobierno el 15 de agosto de 1998 y que fue depuesto por un grupo que dijo que lo hacía para derrotar al autoritarismo.
«En realidad impusieron un vandalismo y hoy somos víctimas de ese vandalismo mientras ellos, insensibles, están enfrascados en sus negocios», precisó.
Organizaciones sociales convocaron a un acto de repudio contra la violencia en la Catedral de Asunción en horas de la tarde. *
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