Envían a prisión a sospechosos de asesinar religiosa en Brasil
Un juez dispuso la prisión preventiva de tres sospechosos del asesinato de la religiosa norteamericana Dorothy Stang en el estado brasileño de Pará, donde al menos otros 30 activistas sociales están hoy amenazados de muerte.
En medio de la fuerte conmoción nacional e internacional causada por el caso, la policía intentaba ayer detener a los sospechosos, que están prófugos y cuyos nombres no se revelaron, aunque trascendió que uno de ellos ordenó el crimen y los otros lo ejecutaron.
A la vez se investiga si la muerte a tiros de un hombre algunas horas después, el propio sábado, tiene relación con el primer crimen, pues era empleado del hacendado al que la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT) acusa de ordenar el asesinato de Stang.
La monja de 73 años, vinculada a la CPT, trabajó más de tres décadas en defensa de la Amazonia y de trabajadores rurales en Pará, donde más muertes en conflictos por la tierra ocurren en Brasil, por la acción de hacendados, madereros y expolotadores de tierras estatales.
Los dos pistoleros que asesinaron a la luchadora social con nueve disparos fueron vistos por un campesino que la acompañaba, logró escapar y está bajo protección policial.
La CPT informó que al menos 30 sindicalistas y activistas de organizaciones de trabajadores rurales en Pará están amenazados de muerte.
De ellos sólo tiene protección policial parcial una mujer que sustituyó como presidenta de un sindicato a su marido asesinado en noviembre.
De 53 muertes en conflictos por la tierra ocurridas el pasado año en Brasil, 19 fueron registrados en Pará.
En esa región están 40 de las 101 haciendas de todo el país incluidas en dos «listas negras» del Ministerio de Trabajo por explotar mano de obra esclava.
Recientemente, tras una fuerte presión de los madereros que actúan en aquella región, el gobierno dio marcha atrás y autorizó planes de explotación que había suspendido. *
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