Escrito por: ISIDORO GILBERT
Es titular de una de las dos centrales bancarias; la de la banca nacional, junto con los organismos estatales y él sostienen que con Carlos Kirchner hay cambios pero no profundos y alerta sobre el particular.
Al diario “ClarÃn” le comentó que “no se puede decir que cambió el modelo. En todo caso lo que cambió es el discurso: ahora hay un gobierno que critica. Salir de la convertibilidad no es haber cambiado de modelo; es haber abandonado un aspecto que era el tipo de cambio fijo. Pero hay un cambio claro de discurso. Estoy de acuerdo con el Kirchner que critica a los organismos de crédito, cuando dice que son los grandes responsables. Sin embargo, hay un conjunto de polÃticas que terminan generando un modelo de acumulación de capital y de distribución de la riqueza y eso en lo esencial se mantiene inalterable. La distribución del ingreso empeoró”.
Y esa es una de las claves de lo que pasa en este paÃs, el talón de Aquiles de la polÃtica oficial. Heller aclara que en “la realidad es que yo no soy un banquero” dado que “soy un dirigente del movimiento cooperativo que fue llevado a dirigir un banco cooperativo. Pero a diferencia de los banqueros, yo exhibo con orgullo mi patrimonio. Tengo un buen departamento y un auto. No tengo casa en un country, ni en Punta del Este, ni plata en el exterior ni ninguna de las cosas que puede tener un banquero. No soy accionista de un banco, soy un funcionario de una empresa cooperativa”.
Es que el banco privado busca obtener la máxima ganancia posible, pero “nosotros instalamos el criterio de obtener la rentabilidad necesaria. Es la que necesitamos para cumplir con las exigencias de capital que plantean las normas del Banco Central y la tecnologÃa. Pero no tenemos accionistas que exigen ganancias. La segunda diferencia es que nuestra cartera está compuesta por créditos a pymes y personas. Y la tercera diferencia es el modelo de gestión que tiene como objetivo que esa diferencia se note”.
Ya se sabe que un amplio espacio de la izquierda es crÃtica con la orientación económica, particularmente respecto de la deuda externa, que está en proceso de canje la parte de bonos en default, y con los organismos financieros.
Heller matiza, es prudente, diferencia posturas verbales de las de defensa de principios y entonces ante el FMI dice que coincide con el presidente ” cuando se dice que son los grandes responsables de lo que pasó. Pero en la práctica hay una decisión polÃtica de privilegiarlo en los pagos, no incluirlo en la quita de la deuda e inclusive castigarlo, entre comillas, cancelando todo lo que les debemos. Hay una cierta contradicción.”.
Sobre el resultado del canje de la deuda supone que “estará cerca del 60%. Lo van a presentar como un éxito y es el principio de la solución: es la mayor quita en una negociación de este tipo. Pero aun con esta quita, Argentina se queda con una deuda externa enorme que va a significar un esfuerzo brutal, la postergación por mucho tiempo de muchas cosas”.
Este “banquero” tan particular se ha puesto al frente de una difÃcil iniciativa: lograr la unidad de todo el espacio de izquierda y progresista. No es faena sencilla.
No es un “capricho” personal, en definitiva, al menos en lo formal, es la lÃnea madre aprobada por el 23 Congreso del Partido Comunista. Pero del dicho al hecho, hay un trecho.
Por caso, en el primer encuentro de ese espacio amplio, casi un intento de remedar al Frente del Uruguay sobre todo tras su suceso electoral, la participación de una delegación radical encabezada por la diputada nacional Margarita Stolbizer, generó la no participación del Movimiento de Trabajadores Socialistas (MTS) el aliado del PCA en la Izquierda Unida y que el nombre de la dama se testara de la crónica de esa Asamblea realizada en Rosario, publicada en “Nuestra Propuesta”, el vocero del comunismo.
Hubo otros encuentros positivos y sin discriminaciones, pero los socialistas están algo desencantados por lo que consideran “sectarismo del PCA” y parecen orientarse a una alianza electoral, con base en la provincia de Buenos Aires, con el ala de la Unión CÃvica Radical “renovadora”. La consigna: “esta es la izquierda democrática”.
Hay que aclarar que en búsqueda del “espacio alternativo” por izquierda, siempre se destacó que es una tarea para rato y que para este año, la coyuntura electoral necesariamente separarÃa a los interesados. Es lo que ocurre.
Pero conviene anotar el nombre de Heller, hábil negociador, amplio, confiable para sectores de izquierda no sectarios, respetado por el sector concentrado de las finanzas
Hay una figura mÃtica del empresariado nacional, José B. Gelbard, que fue ministro del tercer gobierno de Juan Perón pero afiliado secreto al PCA. En este caso, el banquero cooperativo, no oculta donde está su corazón.
Si tiene diferencias reales o no con el secretario general del PCA, Patricio Echegaray, que es tema de conversaciones privadas, no es por ahora el caso.
En su momento le dijo no a ,para ser embajador en La Habana. Pero el ministro de economÃa, Roberto Lavagna siempre esta interesado de cómo evalúa su polÃtica. Y el presidente, también.
Conviene tener presente este nombre para el futuro. *
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