Las memorias del juez español Baltasar Garzón
La lucha contra la impunidad en América Latina, su interés por los indígenas y las investigaciones que llevó adelante desde 1988 sobre el terrorismo de ETA e islamista y el crimen organizado, integran el libro autobiográfico del juez Baltasar Garzón presentado ayer jueves en Madrid.
«En todos los países de Latinoamérica ha aparecido como un fenómeno recurrente la falta de independencia de los jueces, la falta de compromiso responsable y la sumisión al poder político», afirma el juez español en «Un mundo sin miedo», libro autobiográfico que presentó en una multitudinaria rueda de prensa en el Círculo de Lectores.
Esa constatación de Garzón, ferviente defensor de los derechos humanos que desde hace 17 años dirige el juzgado de Instrucción No. 5 de la Audiencia Nacional, principal instancia penal española, forma parte de uno de los seis capítulos del libro, que aboga por un «mundo sin miedo y en paz, que recupere la propia dignidad de millones de víctimas masacradas y olvidadas».
«Un mundo sin miedo» saldrá a la venta a fines de marzo en Chile, México y Argentina, anticiparon el jueves fuentes de la editorial Plaza y Janés.
Desde México a Colombia, pasando por Chile y Argentina, Garzón fue interrogado sobre asuntos políticos y judiciales de cada uno de esos países, pero también sobre la actualidad española.
De «absolutamente demencial», calificó la denuncia que en su contra presentó, antes de que el libro de Garzón saliera a la venta, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño, sobre una afirmación del juez acerca de un intento de atentado de ETA a fines de 2003 en Madrid, asegurando que investigará de dónde proviene esa denuncia.
Favorable a un proceso de diálogo en Colombia que «no signifique impunidad» para los grupos armados, Garzón considera que en México, país por el que siente un «gran afecto», hay «mucha lucha partidista y poco Estado actualmente».
«Un mundo sin miedo», que Garzón dedica a los «jóvenes» sobre lo «positivo del mundo del derecho», redactado como si fuera un diálogo o cartas a sus dos hijos mayores, Baltasar y María, aborda también su incursión, en 1995 en lo que llama «la cámara de los horrores» de la dictadura argentina (1976-83), y el caso del ex dictador chileno Augusto Pinochet, que lo hizo célebre en el mundo entero. Tras expresar su preocupación por la limitación de tiempo que dispuso la Corte Suprema de Chile para concluir los sumarios por violación de los derechos humanos durante la dictadura (1973-90), Garzón advirtió de que ello sea una «versión más de la ley argentina de Punto Final».
Garzón revela en su libro que el gobierno español rechazó el 29 de agosto de 2003 dar curso a su pedido de extradición desde Argentina de 39 ex militares y un civil involucrados en la represión de la dictadura (1976-83) «a pedido del gobierno argentino» de Néstor Kirchner.
Criado en una familia de Torres, provincia andaluza de Jaén, donde nació el 26 de octubre de 1955, Garzón se arrepiente de no haberse implicado más en los acontecimientos de su juventud, pero explica que se debió a su «firme decisión» de convertirse en juez, lo que «implicaba preparar la mente para el ejercicio independiente de la justicia».
Doctor Honoris Causa de, al menos, 15 universidades y presidente de honor de una fundación por los Pueblos Indígenas de Iberoamérica, Garzón ha sido calificado en España de «juez estrella» por su inclinación a hacer anuncios justo a la hora del telediario.
«Más que juez estrella, soy un juez estrellado», respondió este jueves el juez español, que vestía un traje azul, luego de asegurar que lleva «esa etiqueta como un San Benito». *
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