Horror: van 127 mil muertos
El embajador indonesio en Malasia, H. Rusdihardjo, consideró posible que unas 400 mil personas hayan muerto sólo en el área de Aceh de su país, la más cercana al epicentro del terremoto que el domingo causó olas gigantes que arrasaron a la región.
Esta estimación del diplomático fue citada por la agencia de noticias malaya Bernama.
El embajador sostuvo que no hay señales de vida en localidades como Meulaboh (150.000 habitantes), Pulau Simeulue (76.000) y Tapak Tuan, mientras numerosas islas habitadas «desaparecieron del mapa».
Harsaran Pandey, portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Asia del Sur, informó ayer que «hasta 5 millones de personas fueron desplazadas y se encuentran en riesgo en toda la región».
El vocero precisó que entre 1 y 3 millones de esos desplazados estaban en Indonesia, 1 millón en Sri Lanka y el resto esparcidos entre India, Maldivas y otras naciones afectadas.
Por su parte, las autoridades de Phuket, en Tailandia, lanzaron hoy un alerta de cólera y reforzaron las medidas de profilaxis ante la presencia de centenares de cadáveres insepultos, informaron fuentes de los equipos de rescate.
Fuentes de esos equipos que trabajan en el lugar en búsqueda de las víctimas del maremoto relataron con estas iniciativas las autoridades intentan frenar una epidemia.
También el embajador indonesio Rusdihardjo manifestó su preocupación por «el brote de enfermedades como el cólera» y «el trabajo de disposición de los cuerpos y la ausencia de agua limpia tras la contaminación de las reservas de agua».
La cifra de víctimas mortales subió ayer a más de 127.000 personas y se estima que seguirá en ascenso debido a que aún hay miles de desaparecidos, la mayoría de ellos residentes locales.
El Ministerio de Salud de Indonesia informó que en ese país murieron 79.940 personas, mientras que en Sri Lanka, segundo país más golpeado por el maremoto, murieron 29.000 y en India las víctimas mortales son 13.268.
El Ministerio de Interior tailandés informó que al menos 4.500 personas murieron, entre ellas 2.230 extranjeros, en las playas de Khao Lak, en la provincia Phang Nga del sur del país.
En Myanmar murieron 90 personas, en islas Maldivas 75, en Malasia 66, en Somalia 132, en Tanzania 10, en Bangladesh 2 y en Kenia 1, según los datos disponibles hasta ayer.
El pánico retornó ayer a los países afectados debido a réplicas del terremoto del domingo y miles de personas huyeron por temor a un nuevo maremoto.
Tras la falsa alarma que llegó desde el estado indio de Tamil Nadu, el temor se extendió a las playas de las islas del sur de Tailandia, arrasadas por la catástrofe.
El Servicio Meteorológico indio ordenó evacuar las zonas costeras de las islas Andaman y Nicobar y lo mismo ocurrió en el estado de Tamil Nadu.
En tanto, el jefe de Naciones Unidas para tareas de emergencia humanitaria, Jan Egeland, aseguró ayer que los últimos reportes «no son definitivos» y advirtió que la cifra de muertos «crecerá».
Egeland manifestó que las ayudas enviadas a la región son «extraordinarias y generosas», pero señaló que el problema es lograr la distribución de envíos en todos los países afectados por el maremoto, desde el sudeste asiático a las costas de Africa.
El Banco Mundial informó ayer que dispuso una ayuda de 250 millones de dólares para los países afectados.
Gisla Dewey, de la organización humanitaria World Visión y que realiza trabajos de emergencia en Sri Lanka, declaró al diario chileno El Mercurio que este «es el más grande desastre que veremos probablemente durante nuestra vida. Esto es de proporciones bíblicas».
«He trabajado en desastres en los últimos 27 años. Las cosas que se han visto aquí no las hemos visto antes, y probablemente no las volveremos a ver. Es inimaginable. He visto al huracán Mitch, pero esto es algo que afecta a tantos países, que es abrumador el impacto por la muerte y la destrucción», declaró. *
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