Papa pidió que la Tierra Santa pueda conocer tiempos de paz
El Papa deseó que la «Tierra Santa pueda conocer tiempos de prosperidad y coexistencia pacífica, en el respeto recíproco de sus habitantes», durante la oración con los fieles.
Por su parte, en Belén el patriarca de Jerusalén denunció la ocupación israelí y el muro de seguridad construido por Israel en Cisjordania, en la misa de gallo, en la que estuvieron presentes dirigentes palestinos por primera vez en cuatro años.
«Nuestra situación es de conflicto y violencia, de inseguridad y miedo, de ocupación militar, de muro de separación, de ciudades cárceles, de humillaciones», declaró Michel Sabbah ante varios miles de fieles reunidos en la basílica de la Natividad, en Belén, la ciudad donde según la tradición nació Jesucristo.
En Belén, a pesar de la reducción de los controles militares, solamente 5.000 fieles, un número insignificante al lado de los miles de personas que desfilaban por sus calles antes de la segunda Intifada, llegaron para pasar la Navidad.
En China, las iglesias aprobadas por el gobierno fueron invadidas por la multitud el sábado, demostrando la creciente popularidad de la Navidad a pesar de los intentos oficiales por controlar el cristianismo.
Muchos chinos ya no dependen del Partido Comunista como guía espiritual y buscan apoyo en el cristianismo, que atrae a las masas porque está relacionado con Occidente, y todo lo occidental está de moda en China.
Por su parte, el Vaticano estima que hay unos 10 millones de católicos en las iglesias ilegales. Se cree que hay aún más protestantes.
En Nueva York, las compras navideñas batieron su récord el 24 de diciembre: los familiares más adinerados regalaron a sus allegados mini-jeeps de 30.000 dólares o pequeños Ferraris de 50.000 dólares.
Pero no hubo festejo para todos en Estados Unidos, porque miles de personas se vieron forzadas a quedarse en sus hogares el viernes debido a las tormentas de nieve en la zona centro del país.
En Cuba no hubo fuegos artificiales, ni sonidos de petardos. Las calles estaban casi en penumbras y sólo el tañido de las campanas en algunas Iglesias recordó a los cubanos que llegó la Navidad al único país comunista del hemisferio occidental.
Argentina, que vivió durante mucho tiempo aferrada a los rituales del consumo antes de sumergirse en el marasmo económico, trató de embriagarse de compras para olvidar el hambre y el desempleo.
En Chile, la Navidad arrojó un récord de ventas para el comercio y las ventas de diciembre alcanzarán los 2.850 millones de dólares y «podría ser el mejor diciembre de los últimos siete años», indicó la Cámara Nacional de Comercio (CNC).
En Colombia, impactó el asesinato de un sacerdote católico por guerrilleros de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), denunciado el viernes por la Iglesia.
Mientras tanto, en España el rey Juan Carlos I rindió un «emocionado homenaje» a las víctimas de los atentados terroristas del 11 de marzo en Madrid que causaron 191 muertos y 1.900 heridos en su tradicional mensaje navideño.
La fiebre consumista conquistó incluso a los países tradicionalmente llamados «del este». Los nuevos europeos fueron víctimas de un verdadero frenesí consumista y llegaron hasta a endeudarse para pagar sus regalos.
En los antiguos países comunistas de Europa central y oriental, los centros comerciales y los hipermercados proliferan y las solicitudes de créditos se dispararon.
En Bagdad, donde las iglesias cristianas fueron atacadas en varias ocasiones este año, Emmanuel Delly, patriarca de los caldeos, decidió por precaución adelantar algunas horas las misas de medianoche en la capital iraquí.
En Irak, los militares norteamericanos recibieron un saludo telefónico del presidente George W. Bush y una visita sorpresa del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.
En Francia, la asociación católica Secours Catolique invitó a un millar de pobres y familias desfavorecidas a una cena de navidad en un barco que navega en el río Sena. En Roma y en Londres, los «padres sin Navidad» se han manifestado para obtener el derecho a ver a sus hijos durante las fiestas.
En Suiza, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) aprovecha para publicar la lista de los regalos no ecológicos o procedentes de especies amenazadas: caviar Beluga, adornos de marfil, caparazón de tortuga, entre otros.
En India, los dirigentes de una rebelión cristiana del noroeste del país celebraban la noche del viernes, por primera vez en 40 años, la Navidad en la ciudad en la que están basados, a 30 km de Dimapur (norte).
En Afganistán, los diferentes contingentes de la Fuerza Internacional trataron de respetar sus tradiciones: villancicos para los estadounidenses, té con leche al ron y cena servida a los soldados por los oficiales para los británicos, abetos y salmones importados para los noruegos y jamón para los españoles. Numerosos cristianos asistieron a la misa de Navidad el sábado en las iglesias de Indonesia, donde se habían tomado importantes medidas de seguridad para evitar atentados en el mayor país musulmán del mundo. *
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