Reclamos por los presos sociales
Las Madres de Plaza de Mayo, encabezadas Hebe de Bonafini, llevaron a cabo ayer un ayuno de doce horas en la histórica plaza, en reclamo del «desprocesamiento de más de 4 mil compañeros acusados por el corte de rutas o la ocupación de fábricas» y en demanda de «trabajo digno».
¿Hay presos políticos como acusan al gobierno especialmente los partidos de izquierda y el espacio de entidades piqueteras enfrentados con Néstor Kirchner?. También protestas organizaciones defensoras de derechos humanos.
Pero en el gobierno responden que las 30 personas actualmente presas y en proceso avanzado de ir a juicio oral y público, están bajo juez competente y fueron detenidas por actos de violencia, especialmente uno que tuvo lugar frente a la Legislatura porteña cuando se discutía el llamado Código de Convivencia que incorporó algunas reformas que son criticadas por organizaciones de derechos humanos.
El lunes pasado más de un centenar de organizaciones de distinto tipo confluyeron en la Plaza de Mayo con un importante mitin antigubernamental y la consiga «libertad a los presos políticos» fue dominante. Ese día, frente al Parlamento, se concretó la movilización del universo piquetero y otras entidades y partidos pequeños que apoyan a Kirchner y buscan contrapesar la influencia del partido justicialista sobre los movimientos del Presidente.
La cuestión de los detenidos actuales no se escuchó en los discursos a pesar que uno de sus líderes, el dirigente de la Federación de Tierra y Vivienda, Luis D ‘Elía tiene encima a un juez federal por haber participado de la toma de una comisaría del barrio de La Boca por complicidad de su titular en el asesinato de un dirigente social barrial.
Desde hace cuatro días en la Plaza de Mayo se instaló un campamento de un sector de piqueteros duros por el mismo reclamo.
En una carta enviada a los jueces de la Suprema Corte de Justicia y a los diputados y senadores nacionales, Bonafini les solicitó «el desprocesamiento de más de 4.000 compañeros, procesados por el corte de rutas o la ocupación de fábricas, con el único objetivo de exigir un trabajo digno».
Bonafini y Kirchner
Bonafini mantiene un fluido diálogo con el Presidente y si recurrió a sacar el tema de los procesos a la calles y de manera activa, puede leerse como una señal de decepción de que desde el Gobierno se impulsen normas legales para conseguir el objetivo.
«Las Madres de Plaza de Mayo estamos convencidas de que la falta de trabajo es uno de los peores crímenes contra la humanidad. La falta de trabajo lleva consigo no sólo el hambre de los niños, sino la destrucción de las familias», enfatizó.
Para las Madres, «en un país donde los corruptos, los genocidas y los traficantes aún andan sueltos, nos es posible mantener en prisión a quienes levantaron sus voces para reclamar por justicia social».
Palabras a guisa de voces que comparan la «impunidad» con que se mueve Carlos Menem, quien con plata abonó dejar de ser un requerido internacional por diversos delitos, con la de una treintena de presos que pasaran las fiestas en una cárcel.
En la cámara baja están instalados varios proyectos en favor de una amnistía para los procesados por cortes de rutas o calles, que no son únicamente desocupados, sino militantes sindicales, comerciantes u otros sectores que recurren al método del piquete para que sus reclamos sean escuchados.
Como en otros momentos de la vida argentina, la coyuntura económica de esta Navidad es favorable al aumento del consumo de las capas medias y por diversas medidas oficiales, incluso de trabajadores, jubilados y desocupados.
Ese clima cubre los reclamos de ayer en Plaza de Mayo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad