El 65 por ciento de los 250 mil habitantes había abandonado la ciudad

La población retornó a Falluja

Los habitantes de Falluja, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, fueron autorizados ayer a regresar a sus casas, que habían abandonado durante los durísimos ataques estadounidenses de noviembre.

Esa ofensiva militar había sido lanzada por fuerzas estadounidenses e iraquíes, dado que Washington aseguraba que desde la ciudad operaban los grupos rebeldes leales al jordano Abu Musab Al Zarqawi.

Puestos de detención fueron ubicados en los ingresos a esa ciudad sunnita, para control de las personas que retornan que, no obstante, fueron pocas.

Al menos el 65 por ciento de los 250 mil habitantes de Falluja había abandonado sus hogares en noviembre.

Pero el retorno de los primeros habitantes no se desarrolló pacíficamente. Los iraquíes de Falluja escucharon explosiones y disparos desde los puestos de control por los que pasaban.

Las autoridades iraquíes afirmaron que no se trataba de acciones de la resistencia sino de intentos de «infiltración».

Pero un vocero militar estadounidense dijo que las fuerzas de su país en Falluja quedaron hoy bajo fuego por disparos hechos desde un edificio que luego fue destruido.

Tres marines murieron en la provincia de Al Anbar, donde se encuentra Falluja, «mientras conducían operaciones para afirmar la seguridad y la estabilidad», dijo un vocero.

Otro soldado norteamericano murió más temprano en Bagdad a causa del estallido de un explosivo.

En tanto, un iraquí murió ayer al estallar la bomba que intentaba colocar y cuatro personas fueron heridas al estallar un coche-bomba en el sur de Bagdad, según testigos.

En la ciudad de Iskandariyah, 60 kilómetros al sur de la capital, un coche bomba estalló a las 13 locales y causó heridas a cuatro personas, dijo la policía.

El vehículo había sido abandonado en una fila de autos que esperaban en una gasolinera, según la policía.

También en Bagdad, un policía iraquí y tres civiles murieron hoy en dos ataques: uno contra una mezquita y otro contra una oficina policial, según fuentes de esa institución.

«La mezquita Achra Mohammadia del barrio Amel», en el oeste de la capital iraquí, «fue blanco de un ataque que mató a tres civiles y causó heridas a otros tres», dijo una fuente policial.

«Casi al mismo tiempo otro proyectil de artillería estalló delante de un puesto policial de Al-Mamun, en el barrio Mansur, también en el oeste de Bagdad, y causó la muerte de un agente e hirió a otro en forma grave», agregó la misma fuente.

Por otro lado, el grupo armado de Zarqawi negó ayer, en un mensaje difundido por Internet, haber participado de los ataques cometidos el domingo en las ciudades santas chiítas de Najaf y Kerbala, sur de Bagdad, donde murieron al menos 62 personas.

«Nosotros, organización de Al Qaeda para la Guerra Santa, no somos responsables de las explosiones ocurridas en Kerbala y Najaf», expresó el comunicado.

Zarqawi es considerado por Estados Unidos su principal enemigo en Irak y su grupo reivindicó varios ataques de la resistencia, secuestros y decapitaciones.

En tanto, el grupo islámico que reivindicó esta semana el más cruento de los atentados antinorteamericanos ordenó ataques similares contra las fuerzas de Corea del Sur y otras de ocupación en Irak, dijo ayer el ministerio de Defensa surcoreano.

El grupo Ansar al Sunna ordenó que los ataques coincidan con las fiestas de Navidad y Año Nuevo, precisó un funcionario del ministerio.

La información de inteligencia fue proporcionada por el gobierno regional kurdo en el norte de Irak, donde fueron desplegadas las tropas surcoreanas, agregó el funcionario. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje