Duras críticas al "amigo" Lula
La política económica «neoliberal» del gobierno de «centro» de Luiz Inácio Lula da Silva favorece a los banqueros y las elites de Brasil, criticó el líder del Movimiento de Trabajadores Ruralistas, Joao Stedile.
El dirigente advirtió que si persiste la injusticia social tendrá un costo político «muy alto».
Stedile, economista y uno de los fundadores del MST en 1984 movimiento que apoyó la candidatura de Lula da Silva en 2002 se mueve en un equilibrio entre su dura crítica al gobierno, sin considerarse un opositor, y la «amistad» que mantiene con el presidente.
En diálogo con ANSA, Stedile ratificó la exigencia de que «el gobierno cambie la política económica actual, que es continuidad de la neoliberal de Fernando Henrique Cardoso (1985-2002)», como alternativa al modelo de la exclusión social.
Stedile dijo no creer que ese cambio pueda producirse por «voluntad propia» del gobierno de «centro», sino que confía «en el aumento de las movilizaciones sociales en 2005″, además de las «contradicciones» de la política económica vigente.
Para el líder del MST, la actual es una «economía sin salida a mediano plazo» que sólo «beneficia a los banqueros, las elites brasileñas y las multinacionales», producto de un gobierno que hizo «alianzas con sectores de la clase dominante y el FMI».
También descree de los anuncios oficiales sobre la creación de 1,8 millones de empleos en 2004 y reclama que los más de 90 mil millones de reales (unos 33,5 millones de dólares) del superávit fiscal sean destinados a «servicios públicos, reforma agraria, educación, vivienda y obras que generen empleo».
Mientras, el gobierno cierra el año con datos optimistas en la economía, como el superávit en la meta fiscal acordada con el FMI y exportaciones récord, y el presidente Lula da Silva acaba de asegurar que 2005 tendrá como prioridades la distribución de renta, desarrollo y más trabajo.
«Hay declaraciones del presidente que son claramente manipuladas por sus asesores», disparó Stedile al negar que haya habido aumento de puestos de trabajo, y asegurar que el incremento del 5 por ciento de la economía «no garantiza la distribución de renta».
La concentración de las riquezas que caracteriza a toda América Latina le otorga a Brasil el cuarto lugar en el mundo, según el Programa de Desarrollo de las ONU (PNUD), y donde 50 mil hacendados controlan el 50 por ciento de las tierras registradas oficialmente. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad