Una puerta abierta para los inmigrantes

Las puertas de Estados Unidos deben estar abiertas a aquellos inmigrantes que quieran entrar al país para ocupar los puestos de trabajo que los ciudadanos norteamericanos no quieren tomar, dijo ayer el presidente George W. Bush, al explicar su política de reforma migratoria.

De todas maneras, ese ingreso no debe ser interpretado como el camino a una «ciudadanía automática» para los inmigrantes, advirtió el presidente. «Los estadounidenses deben entender que, si alguien está en nuestro país trabajando y quiere ser ciudadano, debe ponerse en la línea como aquellos que entraron aquí de manera legal», agregó Bush para tranquilizar a sus compatriotas, quienes -en general- se oponen a una amnistía general para indocumentados.

En la rueda de prensa con la que cerró el año en el que ganó la reelección para otro mandato, Bush delineó sus planes para la reforma migratoria. *

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