Las promesas del presidente Bush
Al mismo tiempo, durante una rueda de prensa con la que cerró el año de su reelección, insistió una vez más sobre la necesidad de reformar el sistema de seguridad social norteamericano.
Bush convocó ayer a la prensa en el edificio Dwight D. Eisenhower Executive Office, al lado de la Casa Blanca, para hablar sobre los temas prioritarios de su agenda para el segundo mandato, que comenzará el 20 de enero próximo.
En el frente externo, el presidente definió como «mixtos» los resultados obtenidos hasta ahora en el adiestramiento y despliegue de las fuerzas de seguridad nativas iraquíes para garantizar la seguridad del país, una de las iniciativas clave de su estrategia para disminuir a mediano plazo la presencia militar estadounidense.
Bush citó ejemplos positivos, como el empleo de tropas iraquíes en la ofensiva sobre Falluja, y negativos, como los reportes sobre deserciones y problemas en el adiestramiento, repitiendo que la meta final es que el gobierno de Bagdad esté en condiciones de asegurar el país.
«Nuestro objetivo es darles (a las autoridades iraquíes), las herramientas y el entrenamiento necesarios para que sean capaces de luchar contra los asesinos y los que ponen bombas», dijo Bush mientras sigue la ola de violencia en ciudades como Karbala y Najad, donde en las últimas horas murieron al menos 67 personas.
A pesar de esos reportes, Bush insistió en que la situación en Irak, donde ya cayeron más de 1.300 soldados estadounidenses, es menos caótica de lo que se refleja en la prensa, aunque reconoció que «las bombas tienen su efecto» propagandístico.
El presidente se excusó de dar una fecha para un eventual final de la ocupación de Irak, pero dijo esperar que la salida de los soldados norteamericanos se produzca «lo antes posible», apenas las autoridades iraquíes puedan asumir el control de la seguridad de su territorio.
Durante la rueda de prensa, Bush respondió también a preguntas sobre la estrategia de su gobierno hacia el resto del Medio Oriente, en especial sobre el conflicto entre israelíes y palestinos. El presidente dijo ser «realista» y saber que «nunca habrá paz hasta que emerja un estado realmente democrático en los territorios palestinos».
En ese sentido, se declaró «esperanzado» ante la posibilidad de que las elecciones del 9 de enero serán «el comienzo del proceso hacia el desarrollo» de un estado palestino capaz de encarar negociaciones de paz serias con Israel.
En el frente interno, el tema destacado de la rueda de prensa fue el de la reforma de la seguridad social, que se perfila también como la gran iniciativa de Bush para su segundo mandato.
El primer paso para la reforma, dijo el presidente, «es que el Congreso reconozca que hay un problema» con el sistema de jubilaciones en Estados Unidos que, según algunos estudios, en 2018 empezará a gastar más en pagar a los pensionados, que lo que recoge a través de los impuestos.
Habrá que tomar «decisiones difíciles» para reformar el sistema de seguridad social, reconoció Bush, cuya iniciativa en este campo es fuertemente resistida por la oposición demócrata. *
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