Culmina el reinado del gigante petrolero ruso Yukos
Ignorando una sentencia judicial estadounidense que bloqueaba la subasta, Moscú vendió el 76,79% de las acciones de Yuganskneftegaz a la hasta ahora desconocida firma Baikalfinansgroup con sede en Tver, en el noroeste.
«Señores, las acciones fueron vendidas», dijo el rematador Valery Suvorov al clausurar la subasta que duró diez minutos.
La venta es un golpe mortal para Yukos, una corporación fundada por el ambicioso magnate Mijail Jodorkovsky que la convirtió en la mayor de Rusia hasta ser arrestado por fraude y evasión fiscal en octubre de 2003.
Moscú ordenó desmantelar la corporación para resarcirse de las deudas fiscales de Yukos que suman 27.000 millones de dólares.
Gazpromneft, filial de la petrolera Gazprom, estaba registrada para participar en la subasta y era considerada favorita pero inesperadamente rehusó ofertar.
Si el misterioso comprador es un testaferro de Gazprom o de otras empresas vinculadas con el Estado, éste volvería a tener en sus manos la mayor parte del sector energético.
El compradir dispondrá de reservas de 11,63 millones de barriles de petróleo que equivalen al 17% del total de Rusia.
Gazprom se está fusionando con la empresa estatal rusa Risnef para crear el primer grupo energético mundial y se consideraba lógico que adquiriera Yuganskneftegaz.
Directivos de Yukos ya habían advertido que demandarían a cualquier comprador e insistieron en que la venta fue ilegal.
«El adquiriente, se compró un dolor de cabeza por 9.000 millones de dólares», dijo Alexander Shadrin, vocero de Yukos citado por la agencia Interfax.
Analistas dijeron que el comprador sería un testaferro de Gazprom o de una alianza entre empresas vinculadas al Estado que buscan protegerse de eventuales acciones judiciales.
«Podría ser una compañía fantasma para proteger los intereses de Gazprom. O es el Estado o es una empresa vinculada al Estado», dijo Chris Weafer, analista del banco Alfa .
Gazprom y Sourgoutneftegaz, una empresa considerada cercana al Kremlin negaron tener vínculos con los compradores, según la agencia Interfax.
En su batalla por sobrevivir, Yukos buscó amparo en la ley de quiebras estadounidense por considerar que los jueces rusos actúan bajo presiones políticas.
Aunque Yukos logró ese amparo, Moscú ignoró la sentencia estadounidense que, además, ordenó a un consorcio bancario internacional suspender un crédito de 10.000 millones de euros que había solicitado Gazprom.
El consorcio bancario acató la decisión y congeló el préstamo.
Gazprom apeló esta decisión ante la justicia federal norteamericana, pero ésta confirmó la suspensión de la venta. *
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