Kirchner quiere sacar a Argentina del FMI
Diarios y comentaristas dicen contar con la posta en este asunto al que el Presidente coloca como una de sus prioridades de alta política. La otra, es poner en funcionamiento definitivo el canje de la deuda externa en default por nuevos bonos que cuesten un 75% menos que los casi 100 mil millones que nominalmente valen los que hoy tienen particulares, instituciones financieras y bancos.
El nudo a cortar en el tema del default es definir que banco se hará cargo del canje. Había uno, el de Nueva York, que se cayó por culpas locales y foráneas. Es probable que mañana ese mismo banco sea el que siga adelante con esta tarea: por lo pronto ya tenía gran parte del proceso técnico (que parece ser muy complicado), terminado.
Kirchner no piensa en un portazo cuando insiste en criticar al FMI. Busca una manera de refinanciar su deuda con el organismo, casi 15 mil millones de dólares, prometiendo abonar intereses y capital a condición que no pongan más su narices en la marcha de la economía argentina.
Ayer llegaron a Madrid la esposa del presidente, la senadora nacional Cristina Fernández, y el jefe del gabinete, el influyente Alberto Fernández, sin parentesco alguno con la dama. Los dos formalmente tienen tareas académicas o políticas pero la agenda preparada tiene fijados encuentros con el rey Juan Carlos y con el jefe del gobierno, Rodríguez Zapatero.
El papel de España
Las versiones de todos los diarios, con matices, señalan que la misión busca respaldo para que el titular del Fondo, Rodrigo de Rato, que es español, apoye el objetivo argentino. No se entiende qué se espera de De Rato, un hombre del Partido Popular que no tiene relaciones aceitadas con el gobierno socialista.
Algunos medios relacionan la misión con los servicios públicos privatizados donde el capital español es dominante y de donde insisten en la necesidad de que se les autorice a subir las tarifas y a que se modifique un proyecto sobre el control de esas empresas. La norma está en el Parlamento pero más dormida que a punto de despertar.
La semana pasada estuvo aquí una misión del gobierno de España que se reunió con Kirchner y el ministro de Economía, Roberto Lavagna. Los visitantes ofrecieron establecer entre Madrid y Buenos Aires un comité de consultas similar al que España tiene con Francia y Alemania, a guisa de subrayar el buen clima diplomático entre los dos países.
Se ha dicho que Kirchner negoció o intentó hacerlo, un préstamo chino para pagarle al FMI y pasar a otra cosa. Eso no pasó ni cerca cuando el presidente Hu Jintao estuvo de visita oficial el mes pasado. ¿España prestamista o gestor de la plata ante los alemanes y otros países europeos? Son rumores.
El miércoles, la primera dama asistirá al preestreno de «Nietos, identidad y memoria», una película argentina sobre los hijos de los desaparecidos durante la última dictadura, afianzando la política del gobierno contra la impunidad.
Salir sin un portazo
Volvamos al Fondo. Algunos analistas piensan que en realidad Kirchner presiona sobre ese organismo para que no perturbe la operación canje de la deuda que aún está indefinida su fortuna. Pero al FMI no le viene mal que un país deje de exponerlo con una deuda elevada. Políticamente, que sea raleado de un país, cuando son numerosas las naciones con críticas, no es lo mejor para Rodrigo de Rato.
El sueño de sacar al FMI de la política económica es generalizado y cómo hacerlo es una de las divisiones del movimiento popular. Romper no está en el espíritu oficial. Sea porque justo bajo Kirchner cayeron fechas de vencimientos o por otros motivos, lo real es que el actual gobierno es el que más plata ha pagado al organismo.
Las relaciones bilaterales están suspendidas desde agosto porque el gobierno no ha querido juntar la negociación con el FMI con el canje. Como la fecha de lanzamiento de esto último se desmoronó, también hubo que llevar para más adelante el seguir con las negociaciones con el Fondo.
Pero mientras tanto, los vencimientos e intereses se pagan. Si hubiera un nuevo acuerdo, la plata desembolsada, regresaría pero, eso sí, continuarían las inspecciones. Y demandas: como el aumentar tarifas o imponer una ley sobre reparto de los ingresos entre el Estado y las provincias que, hoy por hoy, generaría discordias internas.
La crítica de la ortodoxia económica, y no sólo de ella, al proyecto «salir del FMI» sostiene que perturbaría la negociación con los tenedores de bonos, ya que a éstos se le impone una quita y a los organismos financieros se los trata como acreedores privilegiados.
Alguna vez por la Casa Rosada pasó la idea de tratar a todos los acreedores con la misma vara, pero el G7, los grandes países donde descuellan los norteamericanos, hicieron saber que eso sería un grito de guerra. No en cambio una quita para los acreedores privados. En todo caso el G7 presiona para que se mejore la oferta argentina, que lo que rebane sea lo menor posible. Se verá. *
Te recomendamos
no cierra
Las explicaciones de Adorni de su incremento patrimonial: pendrives con bitcoins y dinero aparecido del padre
El jefe de Gabinete de Milei sigue enredándose en su propia madeja de explicaciones sobre el suntuoso incremento patrimonial que le fue descubierto desde que es funcionario público. Ahora, dice haber encontrado US$500.000 en un pendrive.
Compartí tu opinión con toda la comunidad