El FBI denunció torturas en Guantánamo
El FBI denunció en el otoño boreal de 2002 una serie de sevicias y torturas aplicadas a prisioneros de la base naval estadounidense de Guantánamo, este de Cuba, según un informe divulgado ayer.
La denuncia refiere casos como el de una mujer soldado que aprieta los genitales de un detenido y le retuerce los dedos de las manos hasta hacerlo gritar de dolor. También relata escenas de prisioneros acurrucados de dolor en posición fetal.
Estas denuncias están contenidas en un informe divulgado por la prensa local y la Asociación American Civil Liberties Unión, que cita informes de agentes del FBI.
Los agentes, de acuerdo a las denuncias, presenciaron interrogatorios «muy agresivos» y maltratos infligidos a los prisioneros acusados de ser miembros de la red terrorista Al Qaeda o ex miembros del régimen talibán.
En los documentos, estos agentes sostuvieron la ineficacia de este tipo de interrogatorios ordenados por el comandante de la base de Guantánamo entre 2002 y 2004, general Geoffrey Miller.
Un memorando reconstruye, por ejemplo, un intercambio de opiniones entre Miller y el general Michael Dunleavey, jefe de las operaciones de inteligencia.
«Ambas partes concuerdan que el Bureau (FBI) tiene su modo de hacer las cosas y que el Departamento de Defensa recibe sus órdenes del SecDef (secretario de Defensa, Donald Rumsfeld). Si bien las técnicas difieren radicalmente, ambos generales concuerdan que tiene su propio estilo de trabajo», dice el informe.
El documento es una carta firmada por Thomas Harrington, un importante funcionario del FBI del sector anti-terrorismo, y dirigida al general Donald Ryder, encargado por el ejército para investigar la aplicación de torturas en Guantánamo.
Entre los torturadores mencionados, se señala a «la sargento Lacey» que condujo un interrogatorio a un prisionero, a quien apretó los genitales. *
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