Unos 100 mil civiles murieron en Irak
«Como usted sabe señor Blair, su gobierno está obligado bajo las leyes internacionales a proteger a la población civil durante operaciones militares en Irak, y usted prometió que así ocurriría», indicó la carta.
Sin embargo, «sin saber cuántas personas han muerto exactamente y cuántas resultaron heridas, nadie puede saber si Gran Bretaña y sus aliados de la coalición está cumpliendo con estas obligaciones», agregó.
Entre los 44 firmantes se encuentra el ex secretario de Defensa, Tim Garden; el general retirado Hugh Beach, el ex embajador británico en Irak Stephen Egerton y el obispo de Coventry, Colin Bennetts.
La carta abierta se basa en la información de un artículo, publicado en octubre en la revista médica The Lancet, que indicó que unos 100.000 civiles iraquíes murieron como consecuencia de la invasión anglo-estadounidense, en marzo de 2003, y la ocupación posterior.
Ese estudio, realizado por investigadores norteamericanos e iraquíes, indicó que la mayoría de los muertos civiles eran niños y mujeres, y aclaró que la violencia creció después de la guerra en Irak y no antes.
La carta abierta de ayer urgió a Blair a que apruebe una investigación judicial independiente que determine cuántos murieron o sufrieron heridas, así como también las razones del deceso de personas que no estaban involucradas en los combates.
La misiva criticó también al gobierno por haber rechazado las conclusiones del informe del Lancet, y agregó que Londres, principal aliado de Estados Unidos en Irak, debería saber cuántas personas murieron en ese país árabe por la guerra y ocupación de la coalición.
La entrega de la carta forma parte del lanzamiento de una campaña contra la guerra organizada por el grupo médico Medact y el proyecto Iraq Body Count, que desde el inicio de la guerra en marzo de 2003 tiene un contador de víctimas (www.countthecasualties.org.uk).
Ambos grupos desafían al gobierno de Blair a contabilizar sistemáticamente las muertes de civiles, en lugar de rechazar informes independientes.
El cofundador de Iraq Body Count, John Sloboda, dijo sobre la carta presentada ayer que «tras no haber hecho ningún esfuerzo para contar los cuerpos en Irak, ahora el gobierno británico dice que esas cifras no están disponibles».
«Sabemos por nuestro trabajo e investigaciones de otros que la información está en los hospitales iraquíes, en las salas mortuorias del país y de fuentes oficiales. Estas cifras deberían combinarse con los reportes de la prensa, información militar e investigaciones en el terreno, para establecer una cifra correcta sobre los muertos en Irak», agregó.
Por su parte, el director de Medact, Mike Rowson, afirmó que es importante conocer un número aproximado de civiles muertos para «estimar el efecto de los combates y bombardeos a la población, como también planificar ayuda sanitaria para los heridos».
Sin información, «estamos trabajando en completa oscuridad», aclaró. *
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