Un millar de soldados de EEUU muertos en combate en Irak
Con la muerte el domingo de tres marines en la provincia de Al Anbar, en el oeste del país, el número de fallecidos en combate llegó el lunes a 998, 109 de los cuales en la invasión propiamente dicha, es decir entre el 19 de marzo y el 30 de abril de 2003.
Un día después, el 1º de mayo, el presidente norteamericano George W. Bush anunció el fin de las operaciones militares principales en Irak.
Desde entonces 886 soldados y tres civiles del ministerio de Defensa perdieron la vida en operaciones.
Según un recuento de la AFP, el número de soldados estadounidenses muertos se elevó a 134 en noviembre, uno menos que el récord establecido en abril de 2004.
El asalto contra el bastión rebelde de Faluya (50 km al oeste de Bagdad), que dio lugar a operaciones de guerrilla urbana, es responsable de más de una tercera parte de estas muertes estadounidenses, es decir 55 soldados y marines entre el 8 y el 20 de noviembre.
El mes de noviembre dejó tantas bajas en las filas estadounidenses como los dos primeros meses de la invasión en 2003.
El nivel de violencia sigue siendo elevado en toda la región sunita en torno a Bagdad, de la provincia de Al Anbar (noroeste) al «triángulo de la muerte», en el sur de la capital.
En Yussufiya, ciudad emblemática de esta zona plagada de combatientes, existen dificultades para echar a andar el proceso electoral, presagiándose así que la organización de la consulta será complicada.
El centro electoral de la localidad no ha recibido por el momento lista alguna de candidatos y los soldados estadounidenses se preguntan cómo garantizar la seguridad del lugar sin asustar a los electores.
Los electores llegan a registrarse desde todo los rincones del país en los centenares de centros donde las familias iraquíes acostumbran buscar sus raciones mensuales de alimentos.
Sin embargo el proceso se ha visto retardado en este sector fuera de la ley hasta que los Marines establezcan posiciones fijas en las aglomeraciones del «triángulo de la muerte».
Conscientes de estas dificultades, el primer ministro iraquí Iyad Alaui dijo, en una entrevista con el diario belga Le Soir, que contemplaba la posibilidad de llevar a cabo las elecciones de manera escalonada durante un período de «15 o 20 días», según las provincias.
«Todo el mundo, chiítas, sunitas, cristianos, kurdos, turcomanos, debe poder participar en las elecciones. Para ello creo que puede pensarse en escalonarlas durante 15 días, o 20, con votos en fechas diferentes, de acuerdo a las provincias», afirmó Alaui.
«En la actualidad, estimamos que hay calma en 14 o 15 de las 18 provincias de Irak», recalcó el Primer Ministro, hablando por el contrario de una «mala situación» de seguridad en Mosul (norte), en la provincia de Al Anbar, en algunas partes de Bagdad y en la provincia de Diyala (centro-este).
El presidente estadounidense George W. Bush afirmó de nuevo el lunes que desea que la votación se lleve a cabo en la fecha prevista.
Para Alaui «la fecha del 30 de enero ya es una fecha fija. La gente puede expresar su opinión, eso es importante, pero las elecciones tendrán lugar», dijo, recalcando además que representan «el comienzo del proceso democrático, no su fin». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad