Las familias de los rehenes, en medio del tira y afloja de Uribe y las FARC

«Vivimos con los sentimientos a flor de piel: un día ilusionados y otro decepcionados, en medio de dos posturas prepotentes mientras nuestros familiares se pudren en la selva», dice la madre de la política Ingrid Betancourt, ante el pulso del gobierno colombiano y las FARC por un canje de rehenes y rebeldes presos.

Con la voz quebrada y los ojos humedecidos, Yolanda Pulecio describe a la AFP la mezcla de sensaciones que experimentan las familias de los secuestrados en días como los últimos, en los que el gobierno y las FARC han dado puntadas para un acuerdo humanitario por el que tienen un tira y afloja desde hace más de año y medio.

En un hecho que sorprendió al país, el presidente Alvaro Uribe indultó el jueves a 23 guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según el gobierno como «un gesto unilateral» que busca facilitar el intercambio humanitario.

Aunque no han reaccionado a esa decisión, las FARC emitieron el viernes un comunicado en que piden para el canje unos 500 rebeldes presos y desmilitarizar los municipios de Florida y Pradera (500 km al suroeste de Bogotá), en lugar de San Vicente del Caguán y Cartagena del Chairá (sur), rechazado ya por el gobierno. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje