Las claves de la elección estadounidense
Estas son las principales claves de la jornada electoral del próximo martes:
CANDIDATOS: Bush y Kerry serán los que se disputen la Casa Blanca. También se presentan otros doce candidatos sin posibilidades, entre ellos el independiente Ralph Nader, al que las encuestas adjudican un 1 por ciento de los votos.
Los demócratas temen que se repita lo sucedido hace cuatro años, cuando Nader les restó votos en estados como Florida y les costó, según creen, las elecciones.
COLEGIO ELECTORAL: La elección presidencial en EEUU no es directa, sino que quien nombra al presidente es el Colegio Electoral, en el que hay 538 votos electorales.
A cada estado, y el distrito de Columbia, se le adjudica un número de votos electorales, según el tamaño de su población. El ganador en cada estado, por pequeña que sea la diferencia, se lleva todos los votos electorales de ese territorio.
Las dos únicas excepciones son los estados de Maine y Nebraska, donde dos de los votos electorales van al ganador y otros tres se distribuyen entre el que haya ganado cada uno de los tres distritos en que se dividen ambos estados.
Para proclamarse presidente, un candidato necesita hacerse con 270 del total de 538 votos electorales.
Este sistema hace posible que un candidato sea elegido presidente con un número total de votos populares inferior al del derrotado, si consigue el número suficiente de votos electorales, como sucedió en irregulares comicios de 2000.
Entonces, Bush logró 271 votos electorales pero obtuvo a nivel nacional medio millón menos de votos que Al Gore.
En caso de empate, una posibilidad muy remota, la Cámara de Representantes sería la encargada de designar al presidente.
ESTADOS CLAVE: De los tres estados más poblados, dos parecen decantados a favor de Kerry (California, con 54 votos electorales, y Nueva York, con 33) y el tercero, Texas (34 votos), es para Bush, su antiguo gobernador.
El candidato demócrata es favorito en el noreste, la región industrial de los Grandes Lagos y la costa oeste, mientras que Bush ejerce un dominio sólido en el sur y el centro del país.
Una decena de estados, que reúnen 116 votos electorales, está aún por decidir. De ellos, se considera que tres tienen la llave de la Casa Blanca: Florida (27 votos electorales), Pensilvania (21) y Ohio (20). El consenso es que vence quien gane dos de esos tres.
FINANCIACION: Si la campaña de 2000 batió todas las marcas de gasto de los dos partidos, ésta la ha superado con creces.
Desde el proceso de las primarias, la campaña de Bush ha recaudado cerca de 260 millones de dólares, y Kerry, 230. Pero tras aceptar la candidatura de sus respectivos partidos, la ley les prohíbe captar más dinero y cada uno debe limitarse a lo que le aportan los fondos federales, 74,62 millones de dólares.
En estos comicios ha sido determinante el papel de organizaciones afines llamadas «527» por el artículo del Código Fiscal que las reconoce que también hacen propaganda pero no se ven constreñidas por los límites financieros que padecen los partidos. Se calcula que, sumada su aporte, el gasto total en publicidad electoral en esta campaña habrá superado los 1.000 millones de dólares.
CONGRESO: En estas elecciones se renovarán también un tercio de los 100 escaños del Senado sus miembros se eligen por seis años y el total de los 435 miembros de la Cámara de Representantes.
En el Senado donde los republicanos son hoy mayoría por 51 escaños frente a 48 de los demócratas y uno independiente son 34 estados los que deben ir a la renovación. De ellos sólo en 10 casos hay competencia. Y sólo en dos casos el actual ocupante se juega realmente su puesto: en Dakota del Sur (el líder de la minoría demócrata, Tom Daschle, que se enfrenta al congresista John Thune) y en Alaska, donde la republicana Lisa Murkowski defiende su cargo frente al ex gobernador Tony Knowles.
Los demócratas defienden cinco escaños cuyos ocupantes han decidido jubilarse (Carolina del Sur y del Norte, Luisiana, Florida y Georgia). A su vez, los republicanos defienden puestos en Illinois, Oklahoma y Colorado.
En la Cámara de Representantes, los cambios en las fronteras de los distritos electorales favorecen al partido en el Gobierno, el republicano. Esta formación cuenta con una mayoría de 229 escaños sobre los 205 de los demócratas y un independiente.
Además, los diferentes estados proceden este mismo da a elegir gobernadores y cientos de cargos estatales y locales, y utilizan las urnas para someter a referéndum docenas de distintas propuestas.
PARTICIPACION: La participación en las elecciones de 2000 fue del 51,2 por ciento de los ciudadanos con derecho a voto, frente al 50 por ciento de 1996. Este año, el ritmo de registro ha crecido y se espera que el porcentaje que acuda a las urnas sea más alto que en ocasiones previas.
Las encuestas apuntan a que una alta participación podría favorecer al aspirante, el demócrata John Kerry.
El número de estadounidenses mayores de edad es de más de 200 millones de personas, aunque, a diferencia de otros pases, la inscripción en el censo electoral no es automática y cada ciudadano debe registrarse por su cuenta. Muchos no lo hacen.
El electorado hispano es de más de siete millones de personas.
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