El nivel de los hispanos en EEUU es 11 veces inferior al de las familias blancas
El estudio, que recoge datos de la Oficina del Censo, revela que las diferencias entre los hogares estadounidenses de distintas comunidades se han hecho mucho mayores a nivel de ingresos pero, sobre todo, de riqueza total, tras la última recesión económica de 2001.
El tema fue dado a publicidad precisamente cuando los demócratas apelan al voto hispano para el senador John Kerry, en su carrera a la Casa Blanca.
El valor medio de la fortuna neta de los hogares hispanos fue de algo más de 7.900 dólares en 2002, lo que representa sólo el 9 por ciento de los 88.650 dólares del valor correspondiente a los hogares de ciudadanos blancos no hispanos.
Mucho peor parados salen los hogares afroamericanos, ya que su nivel de riqueza fue ese mismo año de sólo 5.900 dólares, según el informe que se conoció en Estados Unidos.
Los hispanos son relativamente más jóvenes que la población en general, tienen una educación menos elevada y se concentran en las regiones más caras como Nueva York y California, donde es difícil hacerse con una propiedad privada y mucho más para los inmigrantes.
«La diferencia de riqueza debería acortarse a medida que la población hispana crece y adquiere una mayor educación», declaró el director del Centro Hispano Pew, Roberto Suro a la prensa local.
Entre las razones que llevan a las minorías a establecerse en EEUU pese a este obstáculo, destaca especialmente la necesidad de enviar dinero a sus familias, sobre todo, en el caso de los hispanos.
Más de diez millones de inmigrantes latinoamericanos enviaron el año pasado unos 30.000 millones de dólares en concepto de remesas a sus familiares, lo que representa unos 2.500 dólares por hogar, indicaron los estudios.
Si este dinero se quedase en territorio estadounidense, sus niveles de riqueza se incrementarían aunque, aún así, seguirían lejos de alcanzar a los de los hogares blancos no hispanos.
Los datos del Censo recogidos en el mismo estudio precisan, por ejemplo, que el 26 por ciento de las familias hispanas, el 32 por ciento de las afroamericanas y el 13 por ciento de las blancas no hispanas estaban endeudadas o no contaban con bienes netos en 2002.
El porcentaje de hogares blancos no hispanos que en 2002 eran propietarios de sus viviendas fue del 74,3 por ciento, mientras que el de los hispanos se situó en el 47,3 por ciento.
Los inmigrantes hispanos de los países de Centroamérica y el Caribe son los menos adinerados, con un nivel de riqueza de sólo 2.508 dólares en 2002, mientras que en el extremo opuesto se sitúan los cubanos con 39.787 dólares, y en el medio los mexicanos, con 7.602 dólares.
«La riqueza de los hogares latinos y negros es menos de una décima parte de la de los blancos», señala el Centro Hispano Pew.
Más de una cuarta parte de los hogares de hispanos o afroamericanos poseen sólo un coche o un préstamo sin garantías.
Las riqueza neta se mide a través de distintos valores, como la casa, el automóvil, las cuentas bancarias, las acciones, los préstamos y las tarjetas de crédito que poseen los miembros de una familia.
Una mayor riqueza, de acuerdo con el Centro Pew, significa una mejor capacidad para afrontar la pérdida del empleo, reparaciones de emergencia en los hogares, enfermedades y otros costes imprevistos, así como la capacidad para ahorrar para la jubilación o para el pago de los estudios universitarios de los hijos.
Prueba de que las diferencias se incrementaron en los últimos años es que la fortuna neta de los hogares hispanos y negros cayó un 27 por ciento en ambos casos, mientras que la de los blancos se incrementó en dos por ciento.
El informe precisa que esta diferencia se debe a varias razones como, por ejemplo, el hecho de que las minorías tuvieron en ese período un acceso mucho más limitado a los mercados financieros y, al mismo tiempo, afrontaron barreras mayores para acceder a la propiedad privada. *
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