Londres desplazará tropas en apoyo de las de EEUU
El ministro de Defensa británico, Geoff Hoon, anunció que 850 hombres del I Batallón de los Black Watch (una unidad de infantería), actualmente apostado como reserva en Basora (sur), en el área chiíta, partirán a la zona bajo mando estadounidense en la parte sunita del país.
La duración de la misión se contará «en semanas más que en meses», dijo Hoon, sin especificar el lugar exacto de su destino.
Según planes revelados el lunes por el diario The Times, el batallón tomará posiciones al sur de la capital iraquí, en uno de los principales bastiones de la insurrección antigubernamental.
Según Hoon, la decisión fue tomada tras recibir el visto bueno de los mandos militares sobre el terreno, que consideran que esta misión presenta «un nivel de riesgo aceptable».
Al mismo tiempo, Letonia anunció que reducirá a 23 soldados su pequeño contingente militar en Irak, a partir de noviembre.
Mientras los británicos accedieron a ayudar al ejército estadounidense, que no logra erradicar a los insurgentes, el gobierno iraquí considera que la ONU, comprometida a apoyar las elecciones de enero, no se implica lo suficiente.
«Es lamentable comprobar que la participación de la ONU (en la preparación) de las elecciones no alcanza el nivel deseable», declaró el ministro de Relaciones Exteriores de Irak, Hoshyar Zebari.
«El número de expertos de la ONU enviados a Irak no supera los 30, mientras que había más de 300 en Timor Oriental», añadió.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, respondió en Nueva York que los comicios podrán realizarse en enero, aunque insistió en los problemas de seguridad que enfrenta el personal del organismo.
Entre tanto el gobierno iraquí dio un nuevo paso hacia el desarme de las milicias radicales al lograr que los seguidores del jefe chiíta Moqtada Sadr, entregaran sus armas en el barrio pobre de Sadr City, en Bagdad.
Según los términos del acuerdo alcanzado entre el movimiento de Sadr, el gobierno iraquí y el ejército estadounidense, los combatientes chiítas debían desarmarse a cambio de dinero y de la liberación de los milicianos detenidos.
En cuanto a la rehén Margaret Hassan, responsable de la oficina de la organización caritativa CARE, secuestrada en Bagdad el martes, su esposo manifestó el jueves que tiene esperanzas de su pronta liberación.
«No conozco al grupo que la secuestró, pero tiene que saber que mi esposa ha dado mucho al pueblo iraquí y que es iraquí», declaró Tahsin Alí Hassan.
Ningún grupo reivindicó el secuestro de Hassan que posee la nacionalidad irlandesa, británica e iraquí por su esposo.
Los ministros de Asuntos Exteriores de Irlanda y Palestina lanzaron conjuntamente una petición exigiendo su liberación.
En Bagdad, dos guardias nacionales y una mujer fueron asesinados por desconocidos cuando circulaban en un vehículo civil.
Por otra parte, dos policías y dos guardias nacionales fueron heridos al estallar una bomba en el centro de Baaquba, según el hospital de esa ciudad, situada a 60 km al noreste de Bagdad.
Rebeldes y marines estadounidenses se enfrentaron en el sudeste de la ciudad sunita de Faluya (oeste de Bagdad), según testigos y fuentes castrenses, aunque no hubo víctimas.
La sede del Consejo local de Ichaki, localidad situada 100 km al norte de Bagdad (cerca de Samarra), fue dinamitada la tarde de este jueves, informó la policía.
En tanto seis imanes sunitas miembros del Comité de ulemas iraquíes fueron arrestados el miércoles por efectivos estadounidenses, según el portavoz del Comité, Mouthanna Hareth al-Dari.
En la capital se abrió una corte marcial contra un soldado estadounidense acusado de dar muerte premeditada a un civil iraquí al inicio de año. El sargento jefe Cardenas Alban, de la 1ª división de caballería en Bagdad, fue acusado en base al Código de justicia militar norteamericano.
Otro estadounidense, el sargento Ivan Frederick fue condenado este jueves a ocho años de prisión por los malos tratos infligidos a los prisioneros iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib, al oeste de Bagdad.
A su vez, el comandante de una unidad de la reserva estadounidense en Irak que se había rehusado en comandar un convoy de abastecimiento alegando que debía transitar una ruta demasiado peligrosa para sus hombres fue relevado del cargo, informó el Estado Mayor. *
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