Malestar en Brasil por nota del Ejército que reivindica la dictadura
Una nota del Ejército que reivindica la represión de la dictadura (1964-85) causó profundo malestar en Brasil, tras la divulgación este fin de semana de fotos que muestran a un periodista, Vladimir Herzog, desnudo en una cárcel donde murió torturado en 1975.
Con un lenguaje que se creía enterrado con la democratización, el Centro de Comunicación del Ejército afirmó que «desde la década del 60 hasta el inicio de la del 70 actuó un movimiento subversivo bajo las órdenes de conocidos centros de irradiación del movimiento comunista internacional, con la pretensión de derrocar por la fuerza al gobierno brasileño legítimamente constituido».
«El movimiento de 1964 (que derrocó al gobierno constitucional del presidente Joao Goulart), fruto del clamor popular, creó sin lugar a dudas las condiciones para la construcción de un nuevo Brasil», dice la nota, elaborada en respuesta a las fotos publicadas el domingo por el diario Correio Braziliense.
En esas fotos se ve a Herzog, director de TV Cultura y miembro del Partido Comunista Brasileño (PCB, pro Moscú), sentado en un banco en actitud postrada, en una de ellas junto a una mujer que parece gesticular con desesperación.
Herzog había sido convocado el 24 de octubre de 1975 por los temibles servicios secretos de la dictadura (DOI-CODI) en Sao Paulo, para aclarar su presunta implicación con grupos subversivos.
Se presentó, pero el interrogatorio resultó ser una sesión de tortura, según sus compañeros de celda. Al día siguiente apareció colgado, con las ropas puestas, según la foto difundida por las autoridades.
El Centro de Comunicación considera «una acción pequeña reavivar revanchismos o estimular discusiones estériles sobre coyunturas pasadas, que a nada conducen».
Los medios brasileños dicen que el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, un ex líder sindical que combatió la dictadura, expresó ayer lunes «extrañeza y contrariedad» en una charla con el ministro de Defensa, José Viegas, y que éste alegó que la nota se hizo sin su conocimiento.
Tras la publicación de las fotos y de la nota castrense, Joao Pinaud, presidente de la Comisión de Muertos y Desaparecidos Políticos que está procediendo a las indemnizaciones de las familias de las víctimas, amenazó con renunciar, por falta de cooperación de las esferas políticas con su trabajo.
El abogado también rechazó las acusaciones de «revanchismo».
«No podemos borrar la tortura, algo cruel y cobarde, con una Ley de Amnistía», afirmó.
En Brasil hay unas 300 personas declaradas muertas o desaparecidas por la dictadura, de las que apenas se hallaron tres cadáveres. El ejército se acoge a la ley de Amnistía de 1979 y dice que todos los archivos sobre esa época fueron destruidos.
El presidente del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda, en el poder), José Genoino, torturado durante la dictadura, dijo que la nota «desentona con el ambiente democrático de las fuerzas armadas (…) por sus conceptos y su forma». *
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