El próximo presidente de EEUU se define con los votos de Ohio, Pennsylvania y Florida
Los analistas coinciden en que Ohio, Pennsylvania y Florida determinarán quién será el próximo presidente que se sentará en la Casa Blanca.
No es sorpresa entonces que Florida haya recibido un énfasis especial por parte de los demócratas, que buscan evitar el disputado recuento de votos que dio a Bush la presidencia en el año 2000.
El candidato demócrata a la vicepresidencia John Edwards exhortó a los miembros de una feligresía afroamericana en la iglesia bautista Greater Friendship, en Daytona Beach, a votar cuanto antes, mejor hoy que mañana. En Florida se puede votar a partir de hoy, dos semanas antes de la votación general, sostuvo. «No hay razón para esperar hasta el día 2 de noviembre», dijo el senador de Carolina del Norte.
«Cada voto que obtengamos en la elección anticipada es un voto menos que tenemos que movilizar el día de las elecciones», dijo también al diario Sun Sentinel Alberto Martínez, portavoz de la campaña de Bush en Florida.
«El voto anticipado es una enorme parte de nuestra estrategia», agregó, por su parte, Matt Miller, portavoz de la campaña de Kerry.
Ambos afirmaron que sus partidos ya tienen listos los medios de transporte para llevar a votar a los electores. Desde el lunes, tal como lo habilita el sistema electoral de Estados Unidos, demócratas y republicanos comenzaron a implementarlo en el sur del país.
El candidato que gane el estado se lleva los 27 votos que tiene en el Colegio Electoral (necesitan al menos 270 votos en esa instancia para ganar la presidencia) y que podrían ser cruciales en una carrera pareja en todo el país, según los sondeos.
Pese a que la campaña se sigue particularmente en los medios de comunicación nacionales, en la última protesta pública autorizada antes de los comicios presidenciales del 2 de noviembre, cientos de grupos de todo el país y con causas diversas se dieron cita en diferentes puntos de Washington.
Miles de personas se congregaron en el parque central de Washington en protesta contra la guerra, y en reclamo por mejores empleos y la defensa de los derechos civiles.
En primera fila al pie de la escalinata del Monumento a Lincoln, donde se había instalado el estrado, estaban los representantes de numerosos sindicatos que reclaman mejores salarios, programas de asistencia de la salud más asequibles y la garantía de que no se privatizará el sistema gubernamental de jubilaciones, el Seguro Social.
Los manifestantes marcharon con carteles y consignas de tono político y relacionadas con la inminente elección presidencial.
Entre los carteles más comunes estaban los que contenían la leyenda: «Bush mintió, miles han muerto» y «Más dinero para empleos, no para la guerra».
Desde que Bush llegó a la Casa Blanca la economía de Estados Unidos ha perdido más de 1 millón de puestos de trabajo, y mientras tanto el país ha gastado más de 120.000 millones de dólares en la guerra en Irak, según indicaron los analistas norteamericanos.
La central sindical estadounidense AFL-CIO, que ha respaldado públicamente la candidatura presidencial del demócrata John Kerry, no avaló oficialmente la movilización, ya que casi la totalidad de sus dirigentes está dedicada a la campaña electoral demócrata.
Los manifestantes también expresaron sus reclamos para cualquiera que sea el próximo ocupante de la Casa Blanca: seguro médico universal, incremento del salario mínimo, garantía de las pensiones, construcción de vivienda pública, defensa del medioambiente y mejora del transporte público.
Sue Kelly, miembro de la organización de la marcha, explicó que ellos no apoyan a ningún candidato en especial y lamentó la ausencia de la AFL-CIO.
«Gane quien gane las elecciones, nosotros tenemos que presionar para que se acabe esta guerra de Irak y se pongan más medios destinados a la creación de puestos de trabajo», dijo Kelly a los medios locales.
Por su parte, el senador y candidato del Partido Demócrata, John Kerry, pronosticó un «desastre para la clase media estadounidense» si el presidente George W. Bush es reelegido.
Basado en fuentes internas de la Administración, Kerry dijo en un mitin en Ohio que Bush tiene previsto privatizar la seguridad social en un eventual segundo mandato. Los republicanos negaron la afirmación de Kerry y lo acusaron de emplear tácticas de terror para ganar votos.
Mientras que los demócratas siguen apelando a que concurra la mayor cantidad de votantes, en algunos barrios de la capital estadounidense se ven carteles de apoyo a Kerry y a Bush en las ventanas de las casas. En comercios se venden camisetas, gorros, banderas, entre otras productos, que hacen referencia a ambos candidatos presidenciales, y en algunos lugares estratégicos de la ciudad militantes demócratas venden adhesivos de Kerry. *
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