A un año de la "Guerra del gas"

Bolivia: exigen ley de hidrocarburos y cárcel para ex presidente

El líder de izquierda, Evo Morales, que encabezó en la plaza San Francisco una concentración de cocaleros, indígenas sin tierra y colonos aymaras y quechuas, urgió al Congreso a sesionar «por tiempo y materia a partir de mañana, de lo contrario permaneceremos aquí hasta la aprobación de la ley de hidrocarburos».

Morales, que encabeza la segunda bancada congresal, convocó también a los ministros de la Corte Suprema de Justicia a «despojarse de sus colores políticos» para condenar al ex presidente Sánchez de Lozada, a quien calificó de «sanguinario del milenio».

En la misma plaza, sitio tradicional de manifestaciones, unos dos mil mineros llegados a pie del altiplano, al igual que sus compañeros cocaleros e indígenas, se manifestaban con el mismo tenor en demanda de la aprobación de una ley petrolera diseñada por una comisión congresal de izquierda y celeridad en el proceso contra Sánchez de Lozada.

Ante la división sindical y dirigiéndose a los mineros, Morales llamó «a la unidad de los trabajadores hasta acabar con el régimen concesional» del presidente Carlos Mesa que «logró consensos con el imperio norteamericano y no con el pueblo».

Los mineros efectuaron un mitin en otro sector de la plaza San Francisco poco después de que concluyó la alocución de Morales, quien acusó a Mesa de «engañar al pueblo, que apoyó en el referéndum (de julio pasado) la recuperación de los hidrocarburos» en favor del Estado.

Los trabajadores mineros ingresaron a la sede de gobierno haciendo detonar cargas de dinamita. Uno de ellos al hacer estallar un explosivo perdió la mano derecha y sufrió graves heridas en las piernas.

Horas antes de ambas manifestaciones, unos dos mil campesinos quechuas y aymaras, la mayoría procedente del poblado de Warisata, donde en setiembre de 2003 la población fue reprimida por el ejército con un saldo de cuatro muertos, llegaron a La Paz con el mismo reclamo.

La marcha indígena fue encabezada por el jerarca Felipe Quispe, quien acusó a Mesa de «traidor» e hizo un recuento negativo del primer año de ese gobierno, que se cumplió el domingo.

Unos diez mil manifestantes confluyeron en total sobre La Paz para conmemorar el primer aniversario de la caída de Sánchez de Lozada, que reclamó desde su autoexilio en Washington «equidad» en el proceso que le instaurará la justicia boliviana por daños económicos al Estado y la muerte de unos 60 bolivianos en la rebelión de octubre.

Las marchas coincidieron en apoyar un proyecto de ley de hidrocarburos formulado por una comisión congresal que plantea la recuperación de la propiedad del Estado sobre la producción, comercialización y transporte y también la distribución en partes iguales (50-50) de los ingresos por exportación de hidrocarburos y derivados.

Rechazan, asimismo, el plan defendido por el gobierno del presidente Carlos Mesa, que apuesta a la recuperación estatal de los hidrocarburos en boca de pozo y un incremento paulatino de 18 a 50% en los próximos 15 años de los impuestos a la producción petrolera. *

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