Bolivia conmemora pacíficamente un año de la matanza en "guerra del gas"

El Alto, la cuarta ciudad más poblada de Bolivia y epicentro de una sagrienta revuelta popular que tumbó al presidente liberal Gonzalo Sánchez de Lozada, conmemoró ayer domingo con marchas pacíficas, oficios religiosos y actos públicos diversos, un año de la «guerra del gas» que dejó decenas de muertos y centenas de heridos a manos de militares.

Varias marchas de sus habitantes indígenas recorrieron sus polvorientas calles, donde cayó la mayor parte de los 80 muertos que dejaron los tulmultos sociales encendidos por la decisión de Sánchez de Lozada de exportar gas natural a mercados de ultramar por un puerto de Chile.

Un mausoleo de la populosa barriada de Villa Ingenio, a unos 15 km de La Paz, fue el escenario de la romería de cientos que recordaron a los caídos de la «masacre» de octubre, en alusión a la brutal represión armada que ordenó Sánchez de Lozada.

La tumba más visitada fue la del menor Alex Llusco, de 5 años, muerto en su casa por una bala perdida el 11 de octubre de 2003, durante una represión militar en El Alto.

Muchas voces se alzaron contra el derrocado mandatario, radicado en Estados Unidos desde su caída, exactamente hace un año. Al grito de «a Chonchocoro (una cárcel de máxima seguridad)» o «asesino», entre otras imprecaciones, manifestantes pidieron el encarcelamiento de Sánchez de Lozada, cuyo procesamiento penal autorizó recientemente el Congreso boliviano. *

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