Otro paso para resolver la deuda externa
Néstor Kirchner personalmente cerró el acuerdo cuyos pormenores se conocerán hoy por medio del Boletín Oficial.
Como preanunciando la luz en el camino, el Presidente había dicho dos días antes que «pronto se resolverá el problema de la deuda sin claudicar, sin arrodillarnos».
Con este acuerdo, el Gobierno se aseguró un importante piso de aceptación de la deuda en default: cerca del 17%. El FMI reclama para reconocer el acuerdo que el 80% de los tenedores de bonos lo refrenden. Es la etapa que se inicia ahora, pero el anuncio con las AFJP es un paso fuerte para encarar la presentación del canje ante la Comisión de Valores de EE.UU. la próxima semana.
Lo acordado añade un mensaje adicional: que el sistema privado para las jubilaciones, que ha sido calificado como uno de los grandes negociados durante el menemismo, se mantendrá, a pesar de los reclamos de que el sistema sea estatal. Hay una parte de las jubilaciones y pensiones que se mantienen en la órbita del Estado e incluso hubo en los últimos meses un regreso de muchos afiliados a este sistema. Además, dentro de las privadas, la AFJP del Banco Nación (estatal) es la que más creció.
Las sumas que ingresaron en la negociación son importantes. A fines de diciembre de 2001, los fondos de las AFJP sumaban 22.166 millones de pesos o dólares. Tras el canje, sumados los nuevos aportes y contabilizados a su valor técnico rondarían los 16.500 millones de dólares (casi 50.000 millones de pesos). Se trata de una quita del 30%, por debajo de la que se aguarda de los tenedores de bonos extranjeros. Se explica que esto es así porque las administradoras fueron conminadas cuando Domingo Cavallo era ministro de economía, a comprar bonos del Estado. Los de afuera, los adquirieron como negocio especulativo.
La montaña va a Mahoma
Las administradoras retirarán de los Tribunales los juicios iniciados contra el Estado por el default, la pesificación y la compra compulsiva de títulos de la deuda pública.
Como los bonos en default ya están registrados a su valor nominal pesificado, con normas acordadas se evita que las AFJP reflejen en el patrimonio de los fondos la quita que surgirá del canje. Y eso permitiría que, al margen de la pérdida por la pesificación, los que se jubilen en los próximos años no sufran una mayor perjuicio y accionen judicialmente contra las AFJP.
Los traspasos de afiliados entre las AFJP se suspenderán por 120 días para evitar una nueva guerra que podrían suscitarse por las variaciones en los fondos de las AFJP por el distinto peso que cada una tiene en papeles.
Hay todo un armado de ingeniería financiera solo entendible por los superexpertos. Cuando se hagan números se verá más claramente si las companías privadas han perdido o no con la quita y el tiempo verificará si los futuros jubilados recibirán lo suyo sin un fuerte deterioro.
La señal a los bonistas extranjeros es clara: habrá incentivos a la propuesta de canje de los nuevos bonos por los que están en default. Los bancos que asesoran al Gobierno en el canje, le comunicaron a Economía que ya tienen entre el 60 y el 65% de aceptación en el canje, incluyendo a las AFJP.
En las últimas semanas, Wall Street, cuyo humor es clave, ha estado apostando por el canje, como lo reflejan los precios de los bonos. ¿Razones? Una, dicen los expertos, es que los acreedores están cansados y quieren un acuerdo porque las tasas internacionales están en su punto más bajo. Hay otras sensaciones pero como se ha escrito «la montaña va a Mahoma y no al revés», es decir, que «los inversores convergen a los que quiere el Gobierno».
Con todo, los acreedores agrupados en el Comité Global, el más numeroso, amenaza con acciones legales para bloquear el canje. La pulseada ahora es menos dramática que cuando se conoció la oferta por la cual Argentina pedía una quita del 75% y ofrecía el 3% del PBI como plata para pagar los nuevos bonos.
Si ese porcentaje de poda será así o como se estima llegará al 68%, de todas maneras, no hay antecedentes de igual magnitud. Se verá. *
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