Bush aventaja a Kerry pese a mal desempeño en el primer debate
El único debate previsto entre el vicepresidente Dick Cheney y el demócrata John Edwards el martes de noche tomó importancia particular luego del mal desempeño de George W. Bush en su primer enfrentamiento verbal televisado contra Kerry, que permitió relanzar la campaña del aspirante opositor.
A 29 días de las elecciones del 2 de noviembre, ambos candidatos están empatados en 49% de las intenciones de voto, lo que confirma los pronósticos de elecciones reñidas, según una encuesta difundida ayer lunes por CNN-USA Today.
No obstante, Kerry sigue atrás de Bush según encuestas del Instituto Pew y de ABC/Washington Post difundidas también ayer.
En la encuesta de Pew, George W. Bush recibe el 48% de las intenciones de voto, contra 41% de Kerry.
Pero 58% de los electores interrogados por el Pew sostiene que el gran vencedor del debate televisado del jueves fue John Kerry.
Por otra parte, según un sondeo de la cadena de TV ABC y el diario Washington Post, Bush tiene 51% contra 46% de Kerry. El 52% de los electores que prevén ir a votar estima que John Kerry salió vencedor del primer debate.
Bush dedicó su energía a defender este lunes su principal argumento económico: la rebaja de impuestos. Por ello tenía previsto promulgar en Des Moines (Iowa), la ley que prolonga hasta 2010 una serie de reducciones impositivas.
Bush presentó la reforma fiscal como el principal acicate de la recuperación económica que empezó a acelerarse en el verano (boreal) de 2003.
Su equipo de campaña lanzó este lunes un nuevo aviso publicitario acusando a Kerry y otros legisladores demócratas de haber votado 350 veces a favor de aumentar los impuestos.
Bush declaró ayer lunes que las políticas defendidas por su adversario demócrata, John Kerry, son «peligrosas para la paz en el mundo».
«Las políticas de mi adversario son peligrosas para la paz», afirmó Bush durante un mitin en Clive, en el estado de Iowa (centro).
La campaña de Kerry respondió los comentarios republicanos sobre los precios de la gasolina acusando al gobierno de no hacer nada por reducir la dependencia del país en el petróleo del Medio Oriente, cuyo costo ha subido por encima de los 50 dólares el barril.
«John Kerry pondrá fin a la política energética de Bush que ubica a la familia real saudita por encima de las familias trabajadoras estadounidenses», dijo el portavoz Chad Clanton en una declaración.
Según Kerry, además, las rebajas de impuestos de Bush beneficiaron principalmente a los contribuyentes más adinerados.
En Hampton, en el Estado de New Hampshire, el candidato demócrata abogó a favor del relanzamiento de la investigación pública sobre células madre embrionarias, algo clave para la lucha contra enfermedades como el Alzheimer, Parkinson o la diabetes.
Ese tema «es uno de los más importantes de la elección», declaró John Kerry, al lamentar que Bush haya prohibido en agosto de 2001 el financiamiento público de la investigación.
«El presidente tomó la mala decisión de sacrificar la ciencia a manos de la ideología de extrema derecha», declaró.
El candidato demócrata difundió una lista de 48 científicos ganadores del Premio Nobel, quienes apoyan su postura, y dijo que levantaría todas las restricciones «ideológicas» en la investigación sobre células madre y que la financiaría con al menos 100 millones de dólares al año.
Kerry también recibió el apoyo de más de 180 ex embajadores estadounidenses que denunciaron en Washington «la arrogancia» que probó el presidente Bush en casos como el de la guerra en Irak.
El debate del martes entre vicepresidentes promete el choque retórico entre dos personalidades totalmente distintas.
El experimentado y a menudo taciturno Dick Cheney, de 63 años intentará «detener la caída» de Bush tras su primer debate en el que fue derrotado por Kerry, opinó el diario The Washington Post.
Frente a él, el simpático y fresco John Edwards, de 51 años, deberá superar su relativa inexperiencia política y dar confianza a los electores sobre su competencia para secundar a Kerry. *
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