Para salir del default
En rigor la Comisión de Valores norteamericana (SEC por sus siglas en inglés) aprobó toda la documentación que presentó Argentina y esto no es un juicio de valor sobre la propuesta de quita con que se emitirán los nuevos bonos en reemplazo del más de centenar que andan por varios países. Ni tampoco abre juicio sobre el monto destinado a los pagos, el 3% del PBI.
En el discurso, esa quita es del 75% para una deuda de más de 100 mil millones de dólares. Si es así, el nuevo bono pagara 25 dólares por cada 100 de los antiguos, aunque estos se cotizan en 32 dólares, estos días en Wall Street.
Pero la decisión de la SEC despeja el camino para los últimos tramos de lanzamiento al mercado de los nuevos bonos, aunque aún restan detalles técnicos, que aunque no perturbarán el camino, despejarán algunas incógnitas sobre el valor real de los nuevos papeles.
La semana próxima, en este proceso, se presentará un prospecto que incluirá el mecanismo de canje. Es un documento clave porque allí se detallarán cuáles serán los incentivos que se les ofrecerán a los bonistas para que acepten la propuesta.
En el Gobierno insisten en que estos incentivos no implican una mejora de la oferta, porque no se incrementará el volumen de dinero destinado a los acreedores, pero se incluirán señales para que los bonistas adhieran al canje. En concreto, el prospecto fijará cuál será el cupo de cada uno de los tres bonos que se emitirán.
Una vez que la SEC apruebe el prospecto se lanzará la gira promocional por EE.UU, Europa y Japón para dar a conocer la propuesta. Cuando concluya la gira se presentará el canje, que permanecerá abierto por cinco semanas.
Lavagna aclaró antes de viajar que su presencia en Washington en la reunión anual del FMI no discutirá las diferencias que mantienen con el organismo cuyas relaciones están estancadas por decisión local para no mezclar deuda con Fondo. «Con ellos, hablamos en enero», subrayó el ministro.
A pesar que de hecho el FMI aceptó esta situación, ya que Argentina paga los vencimientos no prorrogables, su titular, Rodrigo de Rato, no pasa día sin recordarle al gobierno de Néstor Kirchner que la propuesta sobre la deuda no logrará el respaldo suficiente para que logre imponerse y, sobre todo, ahora envía señales de dureza sobre el nuevo acuerdo marco, que discute en Parlamento, para renegociar las concesiones de los servicios públicos privatizados que se vinculan con nuevas tarifas, inversiones y sobre todo, control. Ante esta nueva andanada de Rato, que habla por los grandes tenedores de bonos, Kirchner lo calificó sin nombrarlas a las autoridades del FMI de «patrones de estancia» por que reclaman la aplicación de determinadas medidas económicas en los países deudores.
«La Argentina trata de debatirse para dar respuesta a sus grandes temas y cada tanto nos encontramos con dirigentes de organismos internacionales que, como si fueran patrones de estancia, nos tienen que decir qué es lo que tenemos que hacer en el país», se quejó el Presidente. *
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