El ex dictador se proclamó inocente
La versión del general Augusto Pinochet citó fuentes cercanas al proceso, que no identificó, según las cuales el general dijo al juez que «no podía preocuparse de cosas menores porque era presidente de la República» entre 1973 y 1990.
La «Operación Cóndor» fue un plan que aplicaron los servicios secretos de las dictaduras militares sudamericanas en los años 70 para eliminar a sus opositores, cientos de los cuales permanecen desaparecidos en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
El interrogatorio, que se prolongó por 45 minutos, se realizó en la residencia de Pinochet del barrio de La Dehesa, al este de Santiago. El abogado Gustavo Collao, miembro del equipo jurídico que asesora al ex dictador, no aludió a las respuestas que entregó durante el interrogatorio, pero dijo que respondió con «dignidad».
«Mi general, a pesar de sus años y aun con los problemas de salud que tiene, pudo contestar las preguntas con toda la dignidad de soldado, de hombre, de ex presidente», señaló Collao. El magistrado se retiró sin formular declaraciones de la residencia del general Pinochet, una hora después de su llegada al elegante barrio de La Dehesa, al este de Santiago, observó la AFP.
Fuentes cercanas al magistrado dijeron que al comenzar el encuentro con Pinochet pidió una mesa para instalar su computador portátil en el que una actuaria tomó nota de cada una de sus declaraciones. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad