Retroceso en las normas de la convivencia porteña
Es un largo debate donde si bien las posiciones más conservadoras han ido amortiguándose en largas y tediosas negociaciones, la Ciudad, de todas maneras, queda un poco embarazada (que es igual a mucho) con disposiciones que significan un retroceso respecto de la euforia conque emergió el actual Código Convivencia cuando desplazó a los edictos policiales que ponían a los comisarios como jueces para imponer multas y hasta penas con prisión.
Precisamente un mitin de repudio a las modificaciones hace casi dos meses, derivó en actos de violencia que para muchos analistas fue obra de provocadores pero que en todo caso se convirtió en una especie de bisagra respecto a la actitud del gobierno nacional, que es el que tiene a cargo la seguridad porteña, frente a las protestas o reclamos sociales.
Por caso, desde ese día cada manifestación está saturada de uniformados que miran aunque sin portar armas de fuego. Pero de aquel incidente violento hizo interrupción policías de civil y hay más de una docena de detenidos, varios de ellos vendedores callejeros, camino a un juicio oral con cargos que tienen penas de hasta diez años de cárcel.
Es por eso que ayer tuvo lugar una nueva marcha de piqueteros, vendedores ambulantes, travestis y prostitutas mientras muchos policías rodeaban el palacio de la Legislatura porteña, que también estaba protegida por vallas. Los manifestantes estuvieron casi dos horas y luego se fueron, como llegaron, en orden.
El debate comenzó con acuerdos cerrados entre la mayoría de los bloques, excepto las representaciones de izquierda y con otros que aún faltan ajustar como las normas que reclamarán el pedido de comunicación con 24 horas de antelación por las calles o plazas donde se concretaran mítines o marchas por demandas de cualquier naturaleza.
Permiso para demandar
Es un tema contencioso y la legisladora de Izquierda Unida, Vilma Ripol advirtió que no alcanzarán las cárceles para castigar a los que reclaman, porque se incorporan artículos sobre reincidencia y mientras haya condiciones objetivas habrá demandas. Además Ripol sostuvo que se da mucho poder a los jueces, ampliándose la discrinacionalidad.
En cambio había un acuerdo de base en la redacción de los artículos de oferta y demanda de sexo en la vía pública y la denominada venta ambulante, pero las penas correspondientes saldrán de la discusión en el recinto.
La oferta de sexo en la vía pública quedará definida en lugares con autorización y no será penada, como pretendían algunos sectores conservadores.
Estaba anoche redondeándose una redacción que prohíbe la demanda y oferta de sexo en la vía pública hasta 300 metros de las viviendas particulares, templos e instituciones educativas.
De hecho, se crean zonas rojas por exclusión, que van a ir corriéndose o desapareciendo en la medida en que la ciudad vaya creciendo.
Amén de la oferta de sexo en la vía pública, la actividad de los vendedores ambulantes y la venta de alcohol en horarios nocturnos son algunos de los puntos más duros en la nueva norma de convivencia. Pero el más pesado es el referido al ejercicio de peticionar que es un derecho constitucional, por lo que no debería abordarse como una contravención, se dijo en el debate. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad