Llegan a un año electoral alemán con un crecimiento constante

Neonazis y poscomunistas

La nueva votación, en Brandeburgo y Sajonia, sigue a la realizada el 5 de septiembre en el Saar, y precede a la elección comunal del 29 en Renania del Norte-Wesfalia.

Las elecciones de hoy en las dos regiones orientales se realizan a la luz del fuerte descontento que sobrevuela Alemania -sobre todo en el este del país- por las políticas de ajuste del gobierno «rojo-verde» del canciller Gerhard Schroeder, quien se propone reducir una serie de beneficios sociales y laborales.

Los que sacan mayor ventaja, según las encuestas, son los partidos que hicieron su campaña apoyándose en la protesta de los alemanes del este: los poscomunistas del PDS, herederos del partido único comunista de Alemania Oriental, y los neonazis, la DVU en Brandeburgo y la NPD en Sajonia. En consecuencia, los partidos en el gobierno de ambos «Länder» temen no poder conservar la mayoría y ser desplazados del poder o tener que buscar nuevos aliados. El único remedio contra los neonazis, según los expertos en encuestas, sería una fuerte afluencia electoral, que sin embargo se considera altamente improbable. En total, los electores convocados son 5,7 millones.

En Brandeburgo, la región que rodea a la capital federal, Berlín, los electores son 2,1 millones.

En el gobierno regional hay actualmente una gran coalición entre socialdemócratas (SPD) y cristiano demócratas (CDU) encabezada por el premier Matthias Platzeck.

Corresponde a los electores decidir si confirman al SDP en el primer puesto, en la que hasta ahora es su tradicional plaza fuerte. Los sondeos ya lo dan como superado por los poscomunistas del PDS, o al menos en un ajustado «cabeza a cabeza».

En las precedentes regionales de 1999, la SPD obtuvo 39,3 por ciento de los votos, y el PDS, en el tercer puesto, 23,3 por ciento. La CDU del vicepremier Joerg Schoenbohm conquistó 26,6 por ciento, y ahora se la da en baja, en 23 por ciento.

Tanto Platzeck como Schoenbohm quieren una reedición de la «gran coalición».

En caso de fuerte afirmación del PDS, se puede suponer también una coalición «roja-roja», socialdemócratas y poscomunistas, aunque el popular Platzeck ya comunicó que no formará parte.

Los liberales (FDP) y Verdes esperan superar el 5 por ciento, para volver al parlamento regional: las encuestas les dan en torno de 5 y 6 por ciento. Por su parte, el partido neonazi DVU (Deutsche Volksunion, Unión Alemana del Pueblo), ya presente en el parlamento con el 5,3 por ciento conquistado en 1999, tiene posibilidades de mejorar su resultado, ya que se estima alcanzará 6 por ciento. Varias veces partidos neonazis ya lograron entrar en los parlamentos regionales, pero por incapacidad en el trabajo fracasaron en la elección siguiente. *

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