Rusia: furor por las armas

El furor por conseguir armas de todo tipo, incluso en el mercado negro, se desató en Rusia tras la masacre de la escuela de Beslan, en Osetia del Norte, hecho que según algunos ciudadanos se hubiese evitado si fuese más accesible el permiso de posesión de armamento.

Fusiles, pistolas, granadas de gas lacrimógeno y hasta porras son requeridos por la población rusa después de la toma de rehenes de Beslan, que concluyó el 3 de setiembre con la muerte de 335 personas, la mitad de ellas niños, en medio de la intervención de fuerzas de Moscú.

«Si en Rusia se hubiera liberalizado la posesión de armas, un Beslan no hubiese sido posible. Ningún terrorista intentaría tomar una escuela si supiese que todos los padres y maestros podrían tener una pistola», dijo Iuri Dotsenko, uno de los tantos lectores del diario Izvestia que quiere un cambio «a la norteamericana» de la «rígida» legislación.

Un vendedor de armas que pidió el anonimato dijo: «La sociedad se está armando. Me llegan pedidos de armamento que no requiere de permisos especiales, como granadas de gas lacrimógeno o los aparatos que producen descarga eléctrica, en uso incluso para el arreo de ganado. También se venden bien los cuchillos de caza, porras y otras cosas. Y no faltan los clientes que se informan con discreción sobre dónde encontrar en el mercado negro cosas más fuertes». *

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