Gran Bretaña, Polonia y Australia salieron en defensa de Estados Unidos

Annan: invasión a Irak "fue ilegal"

Sin embargo, Japón, que participa con tropas de la ocupación de territorio iraquí, pidió una clarificación de las declaraciones de Annan, que desencadenaron un nuevo litigio diplomático en torno del conflicto bélico.

Los máximos aliados de Estados Unidos basaron su defensa en las primeras resoluciones de la ONU referidas a «desarmar» a Irak, desoídas supuestamente por el presidente luego derrocado, Saddam Hussein.

Annan dijo a la BBC de Londres que la invasión a Irak «fue ilegal» porque no contó con el apoyo expreso del Consejo de Seguridad de la ONU.

«Desde el punto de vista de los estatutos de la ONU, esa guerra fue ilegal», declaró Annan, quien refiriéndose a las tensas discusiones diplomáticas previas a la invasión anglo-estadounidense, dijo que «era responsabilidad del Consejo de Seguridad aprobar o determinar qué consecuencias habría» para Irak.

Además, advirtió que no podrá haber elecciones creíbles en Irak en enero de 2005 «si la actual situación de extrema violencia persiste».

Cuando se le preguntó si fue legal la guerra contra Irak, Annan respondió: «He dejado muy claro que esa guerra no estuvo en conformidad con el Consejo de Seguridad, ni con los estatutos de la ONU».

«Tendría que haberse votado una segunda resolución de la ONU antes de la guerra en Irak», advirtió. Sin embargo, Gran Bretaña, que posee unas 8.700 soldados en Irak, descalificó rápidamente las expresiones de Annan y afirmó que la guerra «no solo fue legal, sino necesaria».

En una entrevista con la radio 4 de la BBC, la ministra para la Industria y el Comercio  fuerte aliada del primer ministro Tony Blair en el gabinete  Patricia Hewitt, afirmó que Londres y Washington «actuaron con el apoyo de Naciones Unidas», expresado a su entender en la resolución del Consejo de Seguridad de noviembre de 2002.

«Gran Bretaña ha explicado en cuantiosas oportunidades las razones por las que creyó que la guerra en Irak es legal y las razones por las que creemos era necesario hacer cumplir las resoluciones de la ONU», sostuvo la ministra.

En Sydney, el premier australiano John Howard no sólo rechazó las acusaciones de Annan, sino que acusó a la ONU de ser un organismo «paralizado», e incapaz de actuar en crisis internacionales, como en la actual catástrofe humanitaria de Darfur, en Sudán.

«La invasión (a Irak) fue enteramente válida y legal», opinó Howard, que enfrentará en octubre elecciones generales en su país.

«Esa fue una opinión legal que obtuvimos de expertos en Australia. Actuamos tras las continuas resoluciones del Consejo de Seguridad», agregó.

Australia aún posee varios cientos de soldados en Irak, lo que motiva críticas numerosas al gobierno de Sydney.

Por su parte, en un comunicado en Varsovia, el portavoz del canciller polaco, Boguslaw Majewski, afirmó que «la decisión internacional (de invadir Irak) estuvo basada en la legalidad».

«Al enviar a 2.500 militares durante la posguerra de Irak, Polonia actuó de acuerdo a la constitución polaca referida a la resolución 1441 del Consejo de Seguridad de la ONU», explicó el funcionario.

«El uso de fuerza contra Irak también fue justificable por dos resoluciones previas, en 1990 y 1991″, agregó.

Mientras tanto, el secretario para el gabinete de Tokio y portavoz del gobierno japonés, Hiroyuki Hosoda, afirmó que las declaraciones de Annan «no fueron claras» y confirmó que funcionarios del país «pedirán explicaciones sobre el verdadero significado de esos dichos». *

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