La economía sigue creciendo

Argentina: anuncian que el desempleo vuelve a subir

Poco, pero es mayor y además entre abril y junio más gente salió a buscar trabajo y no lo consiguió. Por eso en el segundo trimestre, el desempleo se ubicaría en el 14,7%, un cachito, pero arriba del 14,4% que registró en el primer trimestre.

El 14,7% equivale a unas 2.300.000 personas desocupadas. Pero si se considera como desocupados a los que reciben los planes sociales, el desempleo rondaría el 19%, es decir casi 3 millones de personas. Lo dirá así el Instituto de Estadísticas y Censos, el viernes próximo. Es correcto situarlo en esa esfera ya que el salario mínimo acordado hace poco debe ser de 450 pesos y los planes sociales son de 150 pesos mensuales. Un dólar es igual a tres pesos.

Hay preocupación oficial, obviamente, ya que esperaban poder anunciar una baja en la tasa de desocupación. ¿Las razones de la trepada? Algunos lo atribuyen al impacto de la crisis energética, que aunque no alcanzó los parámetros de ciertos expertos, fue suficiente como impacto de que podría ocurrir y las empresas no tomaron más personal.

Hubo, se sabe, una pequeña desaceleración del crecimiento y ello impidió que se tomara nueva mano de obra. Habrá controversias sobre lo índices o como leerlo; así ocurre últimamente, por aquello si la botella está media llena o media vacía. Por lo pronto el ministro de Economía, Roberto Lavagna dice que hay que esperar los datos del Indec, ya que la cifra que se menea «es un promedio del trimestre y el desempleo es más bajo en junio que en abril, así que mejoró el empleo».

Ocurre sin embargo que el Indec no da a conocer datos mensuales sobre la desocupación y el empleo sino promedios por trimestre, así que lo que dice Lavagna, no es posible verificarlo.

Ahora bien: los analistas sostienen que el desempleo habría aumentado por las siguientes razones: 1) que más gente salió a buscar trabajo. Una parte lo obtuvo y, una alta proporción, no consiguió empleo. Así habría aumentado tanto el empleo como el desempleo.

2) Es habitual que, luego del receso de las vacaciones, a partir de marzo y abril se recreen las expectativas de encontrar un empleo. Y eso lleva a que más gente se vuelque a conseguir trabajo. También luego del verano, se vuelcan al mercado de trabajo los que egresaron de las escuelas o universidades.

¿Cuales son los datos económicos? Entre abril y junio, la economía retrocedió el 0,2%. En el segundo trimestre declinó la producción industrial, y continuó así en julio. Por caso, la construcción  que emplea mucha mano de obra  evidencia signos de estancamiento.

El salario real tuvo un leve retroceso y eso planchó el consumo doméstico, con su impacto negativo sobre la actividad. Según el encuestólogo Artemio López, de Equis, las empresas ya adecuaron sus planteles a los nuevos niveles de producción y son más selectivas las incorporaciones de personal.

El economista Ernesto Kritz, de la Sociedad de Estudios Laborales, sostiene que, si la actividad económica tuvo un retroceso, y el empleo creció, aunque menos de lo esperado, eso podría indicar que los nuevos puestos de trabajo siguen siendo de baja calidad, informales y de baja remuneración.

Actualmente el poder adquisitivo es cerca de un 18% inferior a diciembre de 2001. Vino más tarde la devaluación y los ingresos se licuaron. Los incrementos resueltos desde que asumió Néstor Kirchner mejoraron algo, pero la participación de los trabajadores en el PBI que era del 36% a fines de 2001 que descendió al 20% con la debacle económica se sitúa actualmente en el 30%.

Con todo, en 1974, era del 50%. *

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