Powell: "Se cometió un genocidio"
«Hubo un genocidio en Darfur, un genocidio que podría aún estar en curso… El gobierno sudanés y los «jinjawid» -milicias árabes pro gunamentales- tienen la responsabilidad de los hechos», dijo Powell ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
La posición adoptada por el gobierno de Estados Unidos intenta multiplicar las iniciativas internacionales para aumentar las presiones sobre el gobierno de Jartum y se apoya en una investigación realizada en el lugar durante el verano boreal por funcionarios del departamento de Estado norteamericano.
En total, se entrevistó a un millar de personas, gran parte de las cuales se había refugiado en Chad. La mayoría de los refugiados, de raza negra, indicó que las fuerzas del gobierno y los milicianos musulmanes, en forma separada y también conjuntamente, destruyeron por completo sus pueblos.
Aunque el término «genocidio», según funcionarios del departamento de Estado, no obliga a Estados Unidos a intervenir, una calificación de esas características de la crisis podría influir en el debate sobre el proyecto de resolución que la Casa Blanca presentó ante la ONU, para sancionar a Jartum.
En más del 60 por ciento de los testimonios recogidos durante el estudio se habló de asesinato de algún familiar y el 16 por ciento de los entrevistados sostuvo que fueron sometidos a violaciones o hablaron con víctimas de violaciones, mientras un tercero afirmó haber escuchado insultos racistas durante los ataques.
Según el informe del departamento de Estado, las víctimas son decenas de miles y las personas deportadas alrededor de 1,2 millones.
En el documento, Estados Unidos cita también la Convención internacional para la prevención y la represión del genocidio, aprobada por la ONU en 1948, para evitar que se repita el drama del genocidio de los judíos de parte de los nazis.
Los hechos que se están registrando en Darfur corresponden efectivamente a la definición que del término da la Convención de la ONU.
La toma de posición de Powell, que pidió a las Naciones Unidas que «iniciaran una investigación completa» tuvo una respuesta inmediata del gobierno de Jartum. Según el ministro de Finanzas sudanés, Ahmed Hassan al-Zubeir, la cuestión de Darfur «es un problema tribal interno» y la posición asumida por el gobierno de Washington es sólo «una forma de presión contra el gobierno sudanés de parte de Estados Unodos y de los gobiernos occidentales, presiones políticas que demuestran que Estados Unidos no es amigo de Sudán». *
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