Una reñida campaña para la presidencia

Kerry y Bush enfrentados por economía

«Estados Unidos es el país de los trabajadores más responsables, innovadores y honestos del mundo, y gracias a su esfuerzo y sentido de la iniciativa, la economía estadounidense es fuerte y se sigue fortaleciendo», dijo el sábado el presidente George W. Bush -que buscará la reelección en los comicios del 2 de noviembre- en su alocución radial semanal.

En respuesta, su rival demócrata John Kerry subrayó: «Las últimas cifras muestran que en el mes pasado no hemos creado suficientes empleos», y repitió que el gobierno de Bush será recordado por la pérdida de 1,6 millones de empleos en el sector privado tras su asunción en enero de 2001.

Según Ethan Harris, economista jefe para Estados Unidos de Lehman Brothers, ambos parecen tener algo de razón. «La economía está en fase de crecimiento», pero «lo decepcionante es la falta de progresión importante del empleo y la lentitud de la reactivación según los criterios históricos», afirmó.

Generalmente, la economía crece a un ritmo de 6% durante el año y medio posterior a una recesión, y se crean entre 200.000 y 300.000 empleos mensuales.

Pero esta vez, el Producto Interior Bruto registra un crecimiento más débil (2,8% anualizado en el segundo trimestre de 2004) y los 144.000 empleos creados en agosto, pese a representar un aumento con respecto a meses previos, no zanjan el debate.

El deterioro del mercado laboral ha sido tal que desde la llegada al poder de Bush, en 2001, se han perdido más de un millón de puestos de trabajo, y «no parece que el gobierno vaya a lograr restablecer el equilibrio» antes del fin del mandato presidencial, afirmó el economista independiente Joel Naroff.

Es por eso que Kerry acusa a su rival republicano de ser «el primer presidente desde la Gran Depresión que disputa un segundo mandato sin haber creado el menor empleo». Durante la depresión de los años 30, el desempleo alcanzaba al 30%.

Los candidatos tampoco se ponen de acuerdo respecto al nivel de vida de los estadounidenses.

El bando demócrata repite que la clase media es la gran víctima de la gestión de Bush, ya que las rebajas de impuestos realizadas por el presidente beneficiaron sobre todo a los ricos.

Esto parece verse confirmado por el crecimiento de la pobreza, que en 2003 aumentó por tercer año consecutivo, alcanzando a 36 millones de estadounidenses.

Los republicanos, por su parte, afirman que mejoraron los ingresos domésticos con sus recortes fiscales, que significaron una entrada de 1.000 dólares extra a 100 millones de hogares.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje