ANALISIS INTERNACIONAL

El discurso de investidura de Martín Torrijos

Al asumir la presidencia de Panamá el día 1º, Martín Torrijos delineó un programa de gobierno basado en la lucha contra la pobreza y contra la corrupción, en la afirmación de la soberanía sobre el Canal y su modernización, a la vez que condenó el indulto de los cuatro terroristas decretado por Mireya Moscoso y anunció el restablecimiento de las relaciones con Cuba y su normalización con Venezuela. En conjunto ello define un cambio de rumbo en relación con la gestión del gobierno anterior en todos los aspectos.

Lucha contra la pobreza y contra la corrupción

Las críticas contra el gobierno saliente fueron demoledoras. Martín Torrijos puso a cuenta de su «terrible herencia» la situación de pobreza en que vive casi la mitad de la población, los niños que padecen hambre, los ancianos en abandono, la falta de trabajo, la tremenda situación económica, el endeudamiento y desajuste fiscal más «lo que está todavía por destaparse», el deterioro del sistema de pensiones con «la Caja en una crisis profunda». Sobre esto último adelantó medidas para «sin privatizarla, hacerla viable para beneficio de todos los panameños». El gobierno se concentrará en acciones para la generación de empleo, con un compromiso muy fuerte de modernización del sistema educativo. Dijo que no se utilizaron en beneficio colectivo los 1.400 millones de dólares que por la transferencia del Canal recibió el gobierno, el cual aplicó una política de «mano dura para los pobres y de mano blanda para delincuentes de cuello blanco, narcotraficantes y terroristas internacionales».

En este sentido prometió una guerra sin cuartel contra la corrupción y la impunidad que caracterizaron al gobierno anterior. Anticipó que se comenzarán a auditar de inmediato todas las instituciones y programas gubernamentales; y que se acabó «el secreto de las cuentas secretas» (gastos discrecionales), de las que hizo uso y abuso Mireya Moscoso, así como su entorno inmediato, y que no pudieron justificar.

En lo sucesivo, todas las cuentas del gobierno serán públicas. Se estableció además en forma estricta que ni el presidente, ni los dos vicepresidentes ni los directores de entidades podrán recibir regalos ni invitaciones a viajes que no tengan carácter oficial, para evitar las coimas y los sobornos disimulados.

En el aspecto de la democratización, informó que se promoverá una reforma constitucional en base a la convocatoria de una Asamblea Constituyente, con la perspectiva de un referéndum sobre el Canal, en ambos casos para otorgar mayor espacio a la participación ciudadana.

En resumen, dijo que su aspiración consiste en que al término de su mandato cada ciudadano, aún los más humildes, pudiera decir: «tengo comida, tengo salud, educación, mi jubilación asegurada y, sobre todo, tengo futuro y tengo dignidad».

El Canal y la 3ª esclusa

Como primer presidente después de completarse la integración del territorio con el dominio soberano del Canal por parte de los panameños, Torrijos dijo: «No existe la menor duda de que Panamá ha cumplido con su responsabilidad de manejar el Canal con eficiencia y seguridad.

Ahora, bajo la administración panameña, nos corresponde convertir al Canal en el eje del desarrollo nacional. Examinaremos las perspectivas de la ampliación de la vía, y las daremos a conocer a la ciudadanía.

Una decisión de esta magnitud sólo la puede tomar el pueblo panameño y yo empeño mi palabra en garantizar una amplia discusión y un referéndum nacional transparente».

Esto se refiere a la construcción de un tercer sistema de esclusas, que será sometido a un referéndum nacional. Torrijos situó este tema en el marco de la afirmación de la independencia y la soberanía nacional, y a la vez de «la integración real y efectiva en todo el continente».

No faltó en el discurso de investidura el rechazo frontal y fundamentado al indulto a los cuatro terroristas decretado por su antecesora.

Al respecto manifestó: «La semana pasada los panameños observamos con asombro como el gobierno de Panamá decidió otorgarle indulto presidencial a cuatro personas de origen cubano, que fueron condenadas por los tribunales, y cuyas sentencias estaban pendientes de apelación».

El indulto, Cuba, Venezuela

Su juicio es el siguiente: «Este indulto tan lamentable cerró el proceso penal y cubrió a los sindicados con el manto de la impunidad más decepcionante para la justicia, y para todas las conciencias que rechazan la amenaza del terrorismo. La imagen de Panamá se ha desfigurado ante la comunidad internacional, y me he propuesto rehacerla, por lo cual iniciaré las gestiones tendientes al restablecimiento de las relaciones diplomáticas con la República de Cuba y la normalización de las relaciones con la República Bolivariana de Venezuela». *

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