Un 30% de los empleados va únicamente a cobrar el sueldo

Los "ñoquis" del Senado

La Cámara alta la integran 72 senadores pero, según el listado ahora puesto a la luz pública, tiene 3.156 empleados. Alvarez dijo ayer que no menos de 800 de ellos jamás cumplen una tarea.

El vicepresidente pisó un callo que duele, porque desnudó lo que se conoce como «corporación política», que pueden ser peronistas, radicales o provinciales, que abusan de los dineros públicos que utilizan para mantener aparatos pero que no sirven para asesorar a los legisladores en su cometido.

Alvarez viene siendo el centro de ataque de un sector del peronismo en la Cámara alta y utiliza como mejor defensa el contraataque. Golpeado a su vez por un sector del progresismo por avalar el ajuste económico, el vicepresidente, dicen, no confunde el sentido de una u otra crítica.

Fernando de la Rúa dio muestras de que avala a su segundo, que ha sido además criticado por senadores del radicalismo propensos a aceptar que una parte de la política se financie contratando militantes que cumplen tareas partidarias como rentados, pero que paga el presupuesto nacional.

De la Rúa convocó a Olivos a los senadores de su partido, pero invitó también a Alvarez y al ministro del Interior, Federico Storani, desinflando así la posibilidad de que el encuentro se convirtiera en un tribunal contra el vicepresidente.

Va de suyo que la prédica de Alvarez tiene otra lectura: exhibir que la Alianza cumple con su promesa de hacer cristalina la actividad de los partidos, mientras el gobierno no tiene que cómo mostrar mejoría en la vida cotidiana de los argentinos.

Códigos

De la misma manera funciona el emblemático proceso que se le está incoando a Víctor Alderete, ex titular del PAMI, la gran obra social de los jubilados, que manejo a discreción. Un juez, a pedido de la oficina anticorrupción, lo procesa como posible jefe de una banda delictiva.

Los analistas políticos y quienes siguen de cerca lo que pasa en la Justicia, creen que en pocos días María Julia Alsogaray, la dirigente del conservadurismo criollo que se pasó al menemismo, será llamada por un juez para indagarla por casos de corrupción que la tienen como líder.

A algunos radicales tampoco le gusta mucho que «la política se judicialice» porque temen que sea puesta en el banco de los acusados toda la clase política y al final del camino ganen espacio derechistas disfrazados de apolíticos que vienen a regenerar la vida pública.

El ex presidente Carlos Menem puso el grito en el cielo cuando su amigo del alma, Alderete, fue llevado a los tribunales y a una celda en el edificio de la Gendarmería Nacional. Menem cree que se «rompen códigos» cuando ocurren estas cosas. Pero es como tapar el cielo con un harnero.

El canal 13, en su informativo Telenoche, difundió su filmación con una cámara oculta donde se ve cómo el número dos del sindicato de la Construcción, Juan Ladina, pedía una coima para hacer la «vista gorda» en materia de seguridad laboral en las obras,

El titular del gremio es Gerardo Martínez, diputado nacional peronista, ex titular de la CGT e integrante hoy de la central del camionero Hugo Moyano, que dispuso la expulsión de los implicados en este escándalo. Lo que se duda es que lo de Ladina sea para la Comisión Directiva de ese sindicato una sorpresa.

Cabe subrayar que es en la construcción donde más accidentes fatales ocurren en los últimos años y que Martínez y Ladina encabezaron marchas de protesta por la falta de seguridad en los andamios.

¿Serán códigos que hay que respetar?

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