Más de 300.000 personas alentaron a su líder ayer en México

Izquierda mexicana ganó la calle para el cierre de Cuauhtémoc Cárdenas

El Zócalo, la principal plaza de la ciudad, frente al Palacio Nacional, se vistió de amarillo, color del Partido de la Revolución Democrática (PRD), y los gritos de victoria para los comicios del 2 de julio fueron permanentes.

Banderas, camisetas, gorras, camisas y banderines, todos amarillos, y un permanente agitar de todo lo agitable (banderas, manos, pancartas) dieron un colorido espectacular a la plaza.

Más de 300.000 personas –450.000 según los organizadores, 220.000 según la Policía– no cesaron de alentar a Cárdenas y al candidato a gobernador de la ciudad, Andrés López Obrador, en medio de insultos y gritos de burla al gobierno, al Presidente y a los demás candidatos.

Cárdenas, que cerró el acto, prometió un gobierno «de todos y para todos» y crear «millones de empleos, a respetar los derechos de todos, a que haya educación gratuita para todos hasta la Universidad» y afirmó que disolvería la Policía Federal Preventiva, «que sólo ha servido para la represión».

En respuesta al llamado que le hizo el candidato conservador Vicente Fox, el sábado en su cierre de campaña, para que se sume a sus fuerzas, Cárdenas respondió que «son gritos lastimeros de quien se siente perdido».

«¿Estaría suplicando el voto de los perredistas si se considerara ganador?» preguntó, para agregar refiriéndose a Fox, que «de un embustero sólo saldrá un embuste».

Decenas de organizaciones vecinales, sociales, sindicales, de mujeres, universitarias estaban presentes en el acto, el mayor realizado hasta ahora: el sábado, en el mismo lugar, Fox sumó a unas 150.000 personas y el pasado domingo el candidato oficialista, Francisco Labastida, congregó a 100.000.

Cárdenas se comprometió también a lograr la paz en el estado de Chiapas, a disolver los grupos paramilitares y a respetar los derechos de la mujer sobre su vida y su cuerpo.

«Que cada mexicano tenga condiciones de empleo, de salario, de educación, de vivienda, de salud dignas», proclamó como sus compromisos de futuro gobierno.

El candidato hizo especial énfasis en el mejoramiento de la educación, que prometió laica y gratuita desde el jardín de infantes hasta la Universidad, afirmó que «nadie que quiera estudiar quedará fuera de la educación universitaria» y prometió por lo menos seis salarios mínimos de sueldo para los maestros (actualmente ganan 2,5).

«No ofrezco milagros, pero sí un gobierno de todos y para todos», proclamó en medio de los gritos de apoyo de su gente, que durante horas y horas atronó con el grito de «Cuauhtémoc, Cuauhtémoc!». López Obrador, por su parte, prometió que «vamos a gobernar desde abajo y con participación de todos» y, burlándose de una de las consignas de Labastida, indicó que «no se trata de que el poder sirva a la gente sino que el poder esté en manos de la gente».

Las últimas encuestas electorales –cuya difusión está prohibida desde el viernes– daban cierta paridad de fuerzas a Labastida y a Fox y colocaban en tercer lugar a Cárdenas.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje