ANALISIS INTERNACIONAL

La segunda epístola de Fidel Castro a Bush

Las nuevas medidas dictadas por Bush contra Cuba, que refuerzan el bloqueo vigente desde hace 45 años, suscitan un rechazo generalizado que se extiende incluso a gran parte de la comunidad cubana de Miami.

Los vimos en la pantalla protestando porque se cercena su derecho a visitar a sus seres queridos, mientras eran apedreados por integrantes de la mafia, la misma que mediante fraude hizo aparecer a Bush ganador en la Florida.

Pero esa situación se puede revertir en las elecciones de noviembre, advirtió Fidel Castro en su 2ª epístola a Bush desde la Tribuna Abierta de la Revolución ante la Sección de Intereses de EEUU en La Habana.

Repudio en Miami

Vimos en canales norteamericanos a cubanos de Miami reaccionando en tono airado a las disposiciones que entrarán en vigencia el 30 de junio, alegando que «Mi familia es primero» y que es inhumano postergar tres años la visita a los familiares en la isla.

Al respecto dijo Fidel Castro en su alocución del lunes en tono de epístola ( no a los romanos, corintios, gálatas o efesios, sino al jefe de la potencia imperial):

«Usted se deja llevar por la fanática creencia de que su reelección en noviembre depende del apoyo de una mafia reconocidamente terrorista de viejos emigrados y sus descendientes, parte importante de los cuales proceden de un grupo de malversadores y criminales de guerra batistianos. Estos grupos están cada vez más desprestigiados.

Todo el mundo recuerda lo ocurrido en la Florida, donde ellos cometieron numerosos fraudes electorales y usted obtuvo la victoria por solo 518 votos. Los errores a que sus compromisos con esa mafia lo conducen, pueden ser decisivos a la inversa en las próximas elecciones. La dependencia suya de esos grupos terminará restándole muchos votos, y no sólo en la Florida sino en todo el país».

Como es sabido, las medidas endurecen el embargo económico contra Cuba, limitan las remesas familiares, destinan sumas millonarias a la oposición interna y tratan de romper la interferencia a las emisoras piratas de radio y televisión Martí mediante un avión C-130 volando en el límite del espacio aéreo.

Además, los empresarios de terceros países que hagan negocios con Cuba son amenazados de juicios en cortes norteamericanas; se prohibe entregar visas para entrar a EEUU a inversionistas extranjeros en Cuba; se sanciona a compañías extranjeras que comercian con Cuba; se apoyan acciones en terceros países para desestimular el turismo hacia Cuba; se restringen las licencias para viajes educacionales y de intercambio académico a ciudadanos e instituciones de EEUU.

La amenaza de invasión

Esto implica la exacerbación de las medidas que se vienen aplicando contra Cuba desde el triunfo de la revolución. Lo realmente grave es que vienen envueltas en el manto de lo que Bush denomina «acelerar el proceso de transición política en Cuba». Dice Fidel: «Usted sabe muy bien lo que en lenguaje mafioso eso significa. Como esto sólo puede hacerse enviando tropas a ocupar puntos clave del país, se está proclamando el propósito de intervenir militarmente en nuestra patria». No es la primera vez que Cuba enfrentó esta amenaza, de Playa Girón en adelante. Pero ahora se produce en un cuadro de excepcional gravedad por la política de guerra que lleva adelante el imperio, que envenena el clima internacional.

Cuando el líder cubano pronunciaba su discurso, aparecían en Washington documentos desclasificados del Pentágono según los cuales las tácticas de torturas aplicadas en Guantánamo, territorio cubano usurpado, y trasladadas de allí a Irak (desde los perros al uso del «submarino», como se practicó en Uruguay bajo la dictadura) contaban con el aval expreso del Pentágono y Rumsfeld las justificaba como «técnicas agresivas de interrogación».

Más aún: en los juicios en la corte marcial en Bagdad a unos soldados norteamericanos que ofician de chivos expiatorios, la defensa dice que no hacían otra cosa que cumplir órdenes superiores y de la inteligencia militar, por lo cual quienes debieran comparecer ante el tribunal deberían ser Bush y Rumsfeld en persona.

La sociedad cubana

Fidel Castro señala por qué Cuba resistirá cualquier invasión: «Hoy Cuba cuenta con la población de más cultura y conciencia política entre todos los países del mundo.

No es un pueblo de fanáticos; es un pueblo de ideas.

No es un pueblo de analfabetos o de semianalfabetos; es un pueblo donde los estudios de nivel superior se masifican y universalizan, junto a su valentía y su patriotismo».

Afirma que «ningún país ha proporcionado tanta protección física y moral, salud y educación a los niños como Cuba», señalando sus ventajas comparativas con respecto a EEUU en aspectos esenciales como la enseñanza y los índices de mortalidad infantil. *

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