Asamblea de organizaciones piqueteras y sociales

Llamado de apoyo a Kirchner

Para que no queden dudas: a la reunión llegó el ministro de Trabajo Carlos Tomada quien de todas maneras aclaró que no por ello dejará de dialogar con otros sectores. Con tomada fue la hermana del Presidente, la ministro de Acción Social, Alicia Kirchner, con tan mala suerte que tropezó en el lugar del encuentro y se lesionó en un brazo. También estuvo el secretario general de la Presidencia, Luis Parrili.

A la asamblea piquetera se acreditaron algo más de dos mil delegados pertenecientes a la Federación Tierra y Vivienda (FTV), Barrios de Pie, Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) Eva Perón y el Frente Transversal Nacional y Popular, de la Central de Trabajadores Argentinos.

El documento «La Hora de los Pueblos» fue el producto de una Asamblea en el Parque Norte, un recreo sindical en esta ciudad, donde participaron además de organizaciones de desocupados, numerosas entidades sociales, no todas de gran envergadura pero que reconocen una impronta del peronismo de izquierda que en los 70 estuvo activo en organizaciones armadas como Montoneros y otras que recogen la tradición del guevarismo, aunque el espacio fue más diversificado.

Si bien este espacio supone una diferenciación abrupta con el universo de los «piqueteros duros», que no son todos lo mismo, especialmente estos días, cuando se renuevan movilizaciones de fuerte tono antigubernamental. La ocupación de locales de McDonald’s elevó la ira de sectores conservadores (pero no sólo de ellos) para que las autoridades frenen estos actos que los consideran violatorios de derechos constitucionales de propiedad y tránsito.

Ayer el gobierno reiteró que no criminalizará la protesta, reclamó serenidad aunque criticó al dirigente Raúl Castells, que promueve las ocupaciones y que dijo las continuará, porque no quiere convertirse en perrito faldero de Kirchner, calificativo que emitió en favor de Luis D’Elía, uno de los propulsores de la Asamblea de la víspera.

Hoy el ministro de Trabajo recibirá a sectores duros, como el Polo Obrero que reconoce impronta trosquista, para discutir las reivindicaciones. La semana es difícil porque el sábado se cumplen dos años del asesinato de dos piqueteros en las cercanías del Puente Pueyrredón que une esta urbe con la de Avellaneda. El caso obligó al entonces presidente Eduardo Duhalde a anticipar las elecciones presidenciales.

La sangre de esa tragedia domina en recuerdo de los piqueteros y pesa en el ánimo gubernamental al tener que decidir como encarar la delicada relación con las organizaciones de los desocupados.

La hora de los pueblos

El documento «La Hora de los Pueblos» afirma que hay actualmente » una oportunidad que nos trasciende y bulle en las entrañas de Latinoamérica; lo que nos permite afirmar que hay razones para evocar la gesta de Bolívar y San Martín y tomar conciencia que podemos volver a intentar la construcción de la Patria Grande».

«En este contexto, entendemos que el gobierno del presidente Kirchner no es una concesión graciosa de nadie sino la consecuencia de la profundización de las luchas populares contra el modelo neoconservador, nutridas de paros, marchas, piquetes y cacerolazos, que coronaron en las jornadas históricas del 19 y 20 de diciembre de 2001. Y frente al retroceso operado en casi todos los terrenos en los 20 años transcurridos desde la recuperación de la democracia, ahora no sería honesto pasar por alto las acciones emprendidas por este gobierno a poco más de un año de su instalación».

Sostiene el documento que al caracterizar el proceso político, «la cuestión principal no pasa por cuánto se hizo o falta hacer en tal o cual política sectorial, sino por el hecho trascendente del cambio de rumbo, que encarna un verdadero punto de inflexión en el derrotero de las últimas décadas».

«A esto se suma la integración en un Bloque Regional de Poder con otros gobiernos y pueblos del continente junto a Brasil, Venezuela y Cuba, para enfrentar la estrategia de dominación norteamericana y conjurar la amenaza del ALCA en la región», dice.

Creen por eso «que no estamos solamente ante un gobierno mejor que los anteriores, sino cualitativamente diferente. Asumimos, no obstante, que es un gobierno cargado de tensiones y en disputa y vamos a luchar para que se consoliden y profundicen las medidas a favor del pueblo y la nación y sean desplazadas las posturas regresivas que se oponen al cambio». En este sentido, sostienen «que el compromiso y la participación masiva de las mayorías populares, será la clave que permita alcanzar estos objetivos».

Transformar con el pueblo

«No queremos ocupar un lugar aséptico y equidistante del oficialismo y la oposición, sino profundizar nuestro compromiso con las políticas a favor del pueblo y la defensa del interés nacional, para enfrentar al único hegemonismo peligroso: el de los grupos de poder económico que manejaron durante décadas el destino del país, en contra del pueblo y la nación», explican.

Dentro de esa concepción ven la política de Kirchner inscripta «en la confrontación histórica con el imperialismo y las clases dominantes que sustentan sus intereses en nuestro país».

En clara alusión a la izquierda histórica que influye a movimientos duros de los piqueteros, el documento dice creer «en la gradualidad de los logros a alcanzar y no suscribimos la pretensión de cambios instantáneos y rotundos» pero también en que «ninguna transformación profunda de nuestra sociedad será posible, si no somos capaces de cambiar la relación de fuerzas existente».

Con el mismo tono advierte que «quienes especulan con el fracaso de esta experiencia política, deberían saber que semejante perspectiva abriría las puertas a mayores sufrimientos para nuestro pueblo, con autoritarismo y represión».

¿Quiénes se oponen al rumbo que describen?: » los sectores del poder económico que saquearon nuestras riquezas y sumieron en la pobreza a la mitad de nuestros compatriotas; se opone buena parte de la vieja corporación política y sindical que fueron cómplices y beneficiarios de la entrega; se oponen el gobierno de Bush y el FMI».

Pero  subraya–«el camino ineludible para profundizar el rumbo es distribuir el ingreso y terminar con la pobreza. Esto implica introducir profundos cambios en la actual estructura económica, y además, como dice el Comandante Hugo Chávez, para terminar con la pobreza hay que darle poder a los pobres».

Se abre otro debate. *

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