Ocho dirigentes de la organización separatista vasca detenidos en Francia con apoyo de España

Duro golpe contra la ETA

El grupo desarticulado es uno de los más relevantes del aparato militar, según fuentes policiales, ya que su función es dar cobertura en Francia a los etarras fugitivos, a la espera de que la dirección de ETA decida su regreso a España para cometer atentados.

«Las detenciones son de una importancia muy alta ya que con ellas se descabeza el núcleo dirigente de los taldes (grupos) de reserva», informó el ministro del Interior español, José Antonio Alonso, tras la primera operación efectuada contra ETA con el gobierno socialista en el poder.

Las detenciones tuvieron lugar en varias viviendas de las localidades de Limoges, Le Mans y Argens, situadas mucho más al norte de donde se suelen producir las detenciones de etarras en Francia, lo que, según Alonso, da cuenta de la situación en la que se encuentra ETA, «presionada al punto de deber mandar a su gente cada vez más al norte».

«Han quedado desbaratados los planes que ETA mantenía para ocultar a los militantes huidos y su posible reestructuración llevará mucho tiempo», añadió Alonso.

Los detenidos, según fuentes policiales, se ocupaban de la recogida, acogida y traslados de los miembros a sueldo de ETA que después se integran en los diferentes aparatos o comandos que atentan en España.

Con esta operación la policía cree que se dificultará que ETA lleve a cabo este año su «campaña de verano» de atentados contra intereses turísticos (hoteles, aeropuertos, trenes, playas) que comenzó en 1979.

No obstante, la policía no cree que se haya impedido la campaña de este año y que ETA, pese a la conmoción de los atentados del 11 de marzo, «no fallará a su cita estival», dijeron fuentes policiales. La operación fue posible gracias a la documentación intervenida al que fuera jefe del aparato militar de ETA, Ibon Fernández Iradi, alias «Susper», detenido a finales de 2002, fugado de la comisaría francesa de Bayona horas después y vuelto a detener un año después.

Entre los detenidos figuran veteranos de ETA encargados de organizar los grupos de reserva y proporcionar cobijo a los activistas que pasan a Francia, como el jefe, Ignacio López de Vergara Astola, alias «Yves», hasta jóvenes fugados de operaciones en suelo español. «Yves» huyó de la policía en 2001, cuando integraba la estructura de ETA en la provincia vasca de Alava.

Junto con él, fueron detenidos en Limoges sus dos lugartenientes, también veteranos, Luis Armando Zabalo Bilbao, alias «Mikel», y Benito Fermín Martínez Vergara, alias «Demonio», quienes se dedicaban a recoger y trasladar a los activistas integrados en los grupos de reserva.

«Mikel» fue uno de los protagonistas de la fuga de la cárcel de Segovia de 1976 y «Demonio», con una amplia trayectoria en ETA, no podrá ser extraditado a España pues la única causa que tiene pendiente data de 1980 y el delito ha prescrito, según fuentes judiciales.

Otros dos de los detenidos, Asier Aginako Etxenaguisa, «Kepa», y Aitziber Coello Onaindía, «Leire», pareja sentimental, localizados en Le Mans, fueron colaboradores del «comando Vizcaya», la célula armada «más sanguinaria» de ETA, según la policía, y estaban prófugos desde 2000.

Los otros detenidos son Juan Carlos Estévez Paz, alias «Melli», quien ya cumplió una condena de cinco años en Francia, Juan Carlos Subijana Izquierdo, que cumplió condena en España, y Alberto Saavedra Martínez, vinculado a la «kale borroka» (violencia callejera) en el País Vasco.

En la operación la policía se incautó diez pistolas con su correspondiente munición, 44.600 euros en efectivo, además de diversa documentación, como manuales de formación de ETA, ordenadores y placas de matrícula.

También se encontraron tres garajes con otros tantos vehículos presuntamente robados. Con estas detenciones son ya 22 los presuntos etarras apresados este año en Francia. El aparato logístico de ETA sufrió el 2 de abril la detención de su presunto máximo responsable, Félix Ignacio Esparza Luri, a la que se unió la del histórico de la organización Félix Alberto López de Lacalle, «Mobutu», y dos días después fue localizado en Francia uno de los arsenales más importantes de ETA.

El grupo armado separatista vasco ETA «está aprovechando este momento en que no comete atentados para reunir más armas, explosivos y dinero y reorganizarse», advirtió ayer el director de la Guardia Civil, Carlos Gómez Arruche. «Cuanto más tiempo pase de un atentado, más alta la guardia para defendernos», afirmó Arruche en una entrevista a Telecinco.

El director de la Guardia Civil dijo que no se fiará «jamás de un miembro de ETA» y que sólo lo hará «cuando entreguen las armas, se desarmen, hagan la paz y salgan a la luz pública todos, y aún así tendré que creérmelo después». *

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