Myers: "Luchamos contra fantasmas"
Cuando los aviones secuestrados por militantes islámicos fueron estrellados contra un ala del Pentágono y contra las Torres Gemelas de Nueva York, las agencias civiles y militares «tuvieron que improvisar una defensa de la nación contra un desafío sin precedentes, que nunca habían enfrentado y para el que jamás habían sido entrenadas», dijo por su parte la comisión nacional que está investigando los ataques.
Las duras denuncias presentadas ayer por el panel se suman a las del miércoles, cuando los miembros de la comisión afirmaron que no existen «pruebas creíbles» de una relación entre el grupo terrorista al Qaeda considerado responsable de los atentados y el régimen de Saddam Hussein, uno de los argumentos utilizados por Estados Unidos para invadir Irak.
Myers habló ayer en Washington durante la última ronda de audiencias de la comisión, que presentará su informe final en julio próximo.
No fueron sólo los militares quienes se vieron envueltos por la confusión causada por los ataques. En la mañana del 11 de setiembre del 2001, el vicepresidente Dick Cheney ordenó varias veces que cazas de la fuerza aérea derribaran los aviones secuestrados, pero sus órdenes llegaron a los pilotos militares después que el cuarto aparato ya había caído en un descampado de Pennsylvania.
Mientras Cheney estaba en la Casa Blanca, el presidente George W. Bush se encontraba en Florida visitando una escuela primaria. Las primeras informaciones que llegaron a oídos del mandatario hablaban de un pequeño bimotor que, por error del piloto, había chocado contra una de las torres del World Trade Center.
Pero incluso cuando, poco después, quedó en claro que el país estaba siendo atacado, Bush decidió no cambiar su programa de visita a la escuela, confirmaron los detalles difundidos por la comisión bipartidaria.
Bush, quien prestó testimonio ante el panel a puertas cerradas, junto a su vice Cheney, «nos dijo que su instinto fue enviar un mensaje de calma», que su intención fue «no crear excitación en el país en un momento de crisis», se lee en el reporte de la comisión. *
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